El tabnabbing o cómo aprovechan los ciberdelincuentes las pantallas abiertas del navegador para robar tus datos

El tabnabbing se aprovecha de un hábito cotidiano: dejar abiertas varias ventanas del navegador mientras se realizan otras tareas
Todo comienza cuando el usuario visita una página comprometida que contiene código malicioso
En un entorno cada vez más digitalizado, donde el navegador web se ha convertido en una herramienta central para millones de profesionales y usuarios, surgen nuevas formas de fraude que ponen en jaque la seguridad de nuestros datos.
Una de las técnicas más silenciosas y menos conocidas es el tabnabbing, una modalidad de suplantación digital que afecta especialmente a quienes trabajan con múltiples pestañas abiertas a la vez.
El tabnabbing se aprovecha de un hábito cotidiano: dejar abiertas varias ventanas del navegador mientras se realizan otras tareas. Lo que parece una simple pausa o un cambio de foco puede convertirse en una puerta de entrada para los ciberdelincuentes.
Sin necesidad de infectar el equipo o instalar malware, esta técnica actúa desde la propia web, suplantando sitios legítimos y esperando el momento en que el usuario regrese a la pestaña inactiva para capturar credenciales o información sensible.
Cómo funciona el tabnabbing y por qué es tan peligroso
Esta técnica, detectada por primera vez hace más de una década, ha resurgido recientemente como una amenaza real, especialmente entre profesionales que operan constantemente conectados: autónomos, consultoras, asesorías o despachos jurídicos.
Según ha alertado la Unidad de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional, el tabnabbing se está utilizando para simular páginas de bancos o instituciones públicas, con el objetivo de capturar datos personales o bancarios en momentos de distracción.
