Los detalles del 'currículum ciego', la nueva moda para buscar trabajo y evitar que la IA discrimine
Algoritmos sin rostro contribuyen a la desigualdad de género.
Tres de cada cuatro adolescentes conversan con chatbots de IA como si fueran confidentes y el 60% publica contenidos sin configurar la privacidad
Los estudios, el nivel de idiomas, la experiencia... Son datos habituales en los currículo que siguen estando sujetos, de todas formas, a sesgos por edad, género y origen. Por eso, la moda del currículo ciego crece y más con la llegada de la Inteligencia Artificial porque esta discrimina a la mujer ya que "está tan sesgada como los datos y contenidos que se introdujeron para entrenarla", señala Antonio Ortiz, divulgador de Inteligencia Artificial. "La alimentación de datos es un reflejo de la sociedad y esta ha sido machista", señala Sergio Baltasar, profesor e investigador de la Universidad Europea.
Algoritmos sin rostro contribuyen a la desigualdad de género
"Si durante 20 años hemos contratado mayoritariamente a varones de 35 años, lo que va hacer al IA es identificar y aumentar este patrón", destaca Diego Soroa, experto en Adopción Estratégica de la IA Generativa. Porque la IA es una lupa de aumento, un espejo de todo lo aprendido. Cada vez más la IA selecciona al personal y en muchos de los casos, la mujer no llega a la entrevista. "La IA automatiza los procesos de selección y perdemos el control de la gente", dice Soroa.
Los algoritmos sin rostro contribuyen a la desigualdad de género. ¿Se puede hacer algo? Se puede revertir modificando los datos de entrenamiento o con "visibilidad sobre los datos que se generan esas guías", como recomienda María Angélica González, profesora de Innovación e IA de la Universidad Europea. Se impone, pues, el currículo ciego sin género, foto, ni país de nacimiento. Ironía, las máquinas a las que damos órdenes tiene voz de mujer. Y más datos que pertuban. La IA podría acabar con la mitad de los trabajos de oficina en cinco años.