Inteligencia Artificial

Beneficios y riesgos del uso de la inteligencia artificial en niños y adolescentes: "Es fundamental enfatizar que es una herramienta, no un compañero"

Beneficios y riesgos del uso de la inteligencia artificial en niños y adolescentes: "Es fundamental enfatizar que es una herramienta, no un compañero"
Un smartphone con una amplia colección de aplicaciones de inteligencia artificial generativa. Europa Press
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La inteligencia artificial ha entrado de lleno en nuestras vidas en los últimos años y su uso ya está más que presente en el día a día. También entre los más jóvenes, que no han escapado a sus funcionalidades para generar texto, imágenes o hasta vídeos a la carta, participando igualmente de su crecimiento exponencial. Por eso, al mismo tiempo, y más allá de su utilidad en el ámbito profesional y personal, esta circunstancia ha hecho que expertos adviertan también de la necesidad de hacer de todo ello un uso responsable, alertando paralelamente de los peligros de tomar a la propia IA como si fuese humano especialista en cualquier ámbito. "Es fundamental enfatizar que la IA es una herramienta, no un compañero", señalan, poniendo el foco especialmente el foco en los niños a la hora de valorar posibles riesgos asociados a sus modelos conductuales.

No en vano, los niños y adolescentes utilizan la IA generativa con mayor frecuencia, según un estudio de 2025 que reveló que el 72% de los adolescentes estadounidenses han utilizado chatbots de IA como acompañamiento. Todo ello a la vez que, ante las nuevas necesidades y problemáticas detectadas, se están ampliando los esfuerzos para fomentar el desarrollo de políticas rigurosas y establecer medidas de seguridad que ayuden a prevenir los posibles efectos perjudiciales de la IA generativa; unas medidas aún incompletas y a veces inefectivas en lo que se refiere a ese propósito.

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La inteligencia artificial y los riesgos cuando se deja de percibir meramente como una herramienta

Ante la situación, los expertos insisten en que padres y cuidadores deben orientar a sus hijos sobre el uso responsable de la IA generativa, un campo que además permanece en constante evolución, trascendiendo algunos de sus propios límites y llegando poco a poco cada vez más lejos. Por eso, inciden en lo trascendental de hacer comprender a todos, –padres, niños y especialistas–, lo importante de comprender al mismo tiempo tanto las oportunidades como los riesgo que plantea como herramienta.

En ese sentido, en un nuevo artículo de revisión citado por Infosalus, de Europa Press, investigadores del Hospital Infantil de Filadelfia (CHOP) de Estados Unidos describen los posibles beneficios y riesgos para niños y adolescentes, del uso de la IA generativa y cómo estos podrían variar según la edad. Y al respecto, sus hallazgos, publicados en la revista 'Pediatrics', tienen profundas implicaciones para la crianza.

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"Es fundamental enfatizar que la IA es una herramienta, no un compañero, y debemos asegurarnos de inculcar una alfabetización saludable en IA y un desarrollo social saludable en los niños", comenta el doctor Robert Grundmeier, jefe de Sección de Informática y director Interino de Investigación Informática del Departamento de Informática Biomédica y de la Salud del CHOP.

"Los niños, especialmente en la primera infancia y la mediana edad, pueden no distinguir entre la IA y la interacción humana y corren el riesgo de desarrollar modelos mentales incorrectos de las relaciones sociales si ven la IA como un amigo. Es importante que los pediatras y los padres comprendan cómo debe encajar la IA generativa en la vida de un niño en desarrollo", subraya.

Beneficios y riesgos del uso de la IA en niños hasta los 11 años: la importancia de priorizar la interacción humana

El citado estudio, concretamente, encontró que los posibles beneficios y riesgos de la IA varían entre los diferentes grupos de edad, con consideraciones específicas para la primera infancia (0 a 5 años), la niñez media (6 a 11 años) y la adolescencia (12 años y más). En la primera infancia, la narración interactiva con IA puede contribuir al desarrollo del lenguaje y el vocabulario, pero los niños de esta edad podrían tener dificultades para distinguir entre la IA y la interacción humana. Además, los investigadores enfatizan que, a esta edad, se debe priorizar la interacción humana y que los padres deben ver contenido de IA junto con sus hijos para facilitar las conversaciones sobre lo que están viendo.

Por su parte, en la infancia media (de 6 a 11 años), la IA generativa podría utilizarse para experiencias de aprendizaje personalizadas y, potencialmente, abordar las deficiencias de aprendizaje, además de facilitar la expresión creativa a través del arte y la escritura. Sin embargo, los niños de esta edad pueden tener dificultades para identificar la información errónea generada por la IA y verse tentados a usarla para realizar las tareas escolares. En este sentido, señala el estudio, los padres deben fomentar una 'actitud inquisitiva hacia la IA' y fomentar el diálogo abierto.

La IA en la adolescencia: el frágil equilibrio entre su potencialidad y los problemas en salud mental

En lo que se refiere a la adolescencia, y en ese análisis del estudio relativo a los beneficios y los riesgos, la IA puede mejorar la alfabetización digital y ayudar en la selección universitaria entre algunas de sus principales ventajas. De igual modo, diversos estudios sugieren que la compañía de IA podría ayudar a combatir la soledad, pero al mismo tiempo la dependencia de esta puede disminuir las interacciones sociales presenciales. De hecho, el estudio incide en que es alarmante que la IA carezca de las barreras necesarias y responda de forma inapropiada a preguntas relacionadas con la salud mental o el suicidio.

Ante ello, los investigadores reiteran que "las familias deben abordar los límites del uso de la IA y no considerarla un sustituto del desarrollo de la socialización y el pensamiento crítico de los adolescentes".

En la misma línea, y por otra parte, sugieren que los cuidadores pediátricos pueden enfatizar la importancia de la supervisión cercana de las interacciones de IA para niños más pequeños y la revisión compartida del contenido generado por IA, mientras que los padres deben comprender que la información generada por IA puede ser útil, pero no reemplaza la experiencia humana ni el juicio clínico.

"Los padres, los pediatras y los legisladores son responsables de dar forma a cómo las tecnologías de IA generativa se integran en las vidas de los niños", sostiene el coautor Alexander Fiks, pediatra de atención primaria y director de Clinical Futures, un centro de énfasis del Research Institute en CHOP.

"Este campo en rápido crecimiento requerirá investigación continua para informar la orientación y la política de los padres para maximizar los beneficios de estas herramientas mientras se hace todo lo posible para mitigar los daños potenciales y mantener a los niños seguros", concluyen.