El Gobierno lo confirma: las ayudas a la luz y el gas que seguirán activas durante todo 2026
La medida de mayor alcance para los hogares vulnerables es la prórroga de los descuentos extraordinarios sobre la tarifa regulada de electricidad
El ingreso extra que muchos olvidan: lo que puedes ahorrar al año con el bono térmico
El detonante fue la escalada de precios en los mercados energéticos internacionales. En las dos semanas posteriores al 28 de febrero de 2026, el precio del gas natural en el mercado TTF aumentó un 55%, superando los 50 euros por MWh, con picos de más de 55 euros. El petróleo registró un incremento del 42% hasta situarse en torno a los 100 dólares el barril.
La respuesta del Gobierno fue el Real Decreto-ley 7/2026, de 20 de marzo, que aprueba el Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio, que fue publicado en el BOE el 21 de marzo, y entró en vigor con carácter general el 22 de marzo de 2026, quedando convalidado cuatro días después por el Congreso de los Diputados.
El plan moviliza 5.000 millones de euros y combina medidas inmediatas de alivio en la factura con reformas estructurales orientadas a reducir la dependencia energética exterior. Para los hogares, el mapa de ayudas que permanecerán activas durante 2026 se articula en cuatro ejes verificables.
El bono social eléctrico, prorrogado
La medida de mayor alcance para los hogares vulnerables es la prórroga de los descuentos extraordinarios sobre la tarifa regulada de electricidad. El propio texto del BOE lo confirma sin ambigüedad: se extiende desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 2026 la aplicación de los valores extraordinarios de los descuentos del bono social eléctrico aprobados durante la previa crisis energética. Los porcentajes concretos, recogidos en el capítulo II del decreto, son un 42,5% de descuento sobre el PVPC para consumidores vulnerables y un 57,5% para consumidores vulnerables severos.
Paralelamente, el Real Decreto-ley también refuerza el bono social térmico: se aumenta la ayuda mínima por beneficiario del Bono Social Térmico y, para el ejercicio 2026, se destina una nueva dotación presupuestaria de 90 millones de euros, que complementa la actual previsión de 335 millones de euros. Esa ayuda mínima queda fijada en 50 euros.
Además, se extiende hasta el 31 de diciembre de 2026 la garantía de suministro de agua y energía a consumidores vulnerables, vulnerables severos o en riesgo de exclusión social, lo que implica que ningún hogar con bono social activo puede sufrir un corte de luz o agua hasta fin de año.
IVA reducido en luz y gas
La Agencia Tributaria ha publicado las medidas fiscales del decreto. De forma extraordinaria y temporal hasta el 30 de junio de 2026, se reduce del 21 al 10 por ciento el tipo del IVA aplicable a los contratos de energía eléctrica cuyo término fijo de potencia sea inferior a los 10 kW, y a los titulares de contratos de suministro de electricidad que sean perceptores del bono social y tengan reconocida la condición de vulnerable severo o vulnerable severo en riesgo de exclusión social. La misma medida aplica al gas natural, briquetas y pellets procedentes de la biomasa y madera para leña.
En la práctica, la rebaja del IVA al 10% en electricidad abarca la práctica totalidad de los hogares españoles, ya que la casi totalidad de los contratos domésticos tienen una potencia inferior a 10 kW. En gas, la aplicación es también amplia, aunque condicionada a la evolución del IPC en el segundo trimestre.
A estas rebajas se suma la reducción temporal del Impuesto Especial sobre la Electricidad, ya que se suspende el Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica y se baja el Impuesto Especial sobre la Electricidad al 0,5% de forma temporal. El efecto combinado de ambas medidas alivia el coste de la factura eléctrica en los primeros dos trimestres del año.
Deducciones en el IRPF
Más allá de las medidas de alivio inmediato, la Agencia Tributaria confirma la prórroga de dos deducciones relevantes para quienes acometieron obras de mejora energética en sus viviendas. Se prorrogan hasta el 31 de diciembre de 2026 las deducciones de mejora de la eficiencia energética de viviendas por obras de reducción de la demanda de calefacción y refrigeración y por obras para la mejora en el consumo de energía primaria no renovable. La deducción por obras en edificios de uso predominantemente residencial se extiende además hasta el 31 de diciembre de 2027.
También se prorroga hasta el 31 de diciembre de 2026 la deducción por la adquisición de vehículos eléctricos enchufables y de pila de combustible e instalación de puntos de recarga. Y, como novedad que no existía hasta ahora, se crea una nueva deducción por la instalación durante 2026 de sistemas de autoconsumo de energía eléctrica que utilicen energía procedente de fuentes renovables en inmuebles y en edificios de uso predominante residencial.