La subida del precio del alquiler, ¿una burbuja fabricada?
Según el Índice Actualizador de Rentas de Contrato de Alquiler (ARCA) de la empresa ‘Alquiler Seguro’, el coste de los arrendamientos de vivienda en España se incrementó un 3,92% en agosto de este año en comparación con el mismo mes del año anterior. Los datos de meses anteriores confirman este incremento. Según el portal idealista.com, el precio de la vivienda en alquiler se ha incrementado en España un 2,4% durante el segundo trimestre de 2018 (los meses de abril, mayo y junio). Esto ha dejado el metro cuadrado en 10,8 euros al mes. En tasa interanual la subida alcanza el 15,6%.
Los precios de la capital marcan un nuevo máximo. Madrid terminó el segundo cuarto del año con una subida trimestral en el precio del alquiler de vivienda del 1,2%, lo que sitúa el precio del metro cuadrado en la capital en 16,1 euros (un 10,3% más que hace un año). En Cataluña, los precios no han subido. Barcelona ha visto caer las rentas mensuales de sus viviendas en alquiler en un 2,1% dejando el precio mensual de cada metro cuadrado en 17,2 euros.
Irene Sabaté, portavoz del Sindicat de Llogaters, afirma que la subida del precio del alquiler es un alza “políticamente fabricada”. Desde el Sindicat, “enfatizamos que esta dinámica alcista no es resultado de mecanismos de mercado -de una oferta insuficiente y una demanda en crecimiento- sino que está propiciada por un marco legal que lo ha fabricado”.
Sabaté indica que los cambios legales introducidos por el gobierno del PP en la Ley de Arrendamientos Urbanos en 2012 y 2013 facilitó “la rotación de inquilinos con la reducción de los contratos de 5+3 (cinco años de contrato y posibilidad de renovación durante tres más) a 3+1”. Además, añade, “el aumento del alquiler ya no era exigible que se referenciara al IPC sino que se podían dar subidas injustificadas y estratosféricas, lo que genera una asimetría en la relación inquilino/propietario”.
Desde el Sindicat catalán apuntan también a las Socimis (Sociedades Anónimas Cotizadas de Inversión Inmobiliaria) como causantes de esta subida del precio del alquiler. Estas sociedades entraron en el mercado inmobiliario español gracias a las “políticas de alfombra roja a inversores de tipo internacional”, con exenciones fiscales (pagan un 0% de impuesto de sociedades), lo que “favorece las prácticas especulativas”.
Una práctica especulativa que no solo se da en barrios de mayor importancia patrimonial, en el centro turístico, sino que también se da en “barrios de clase trabajadora, más periféricos porque hay grandes bolsas de vivienda asequible que dan un margen de negocio alto”, denuncia Sabaté. “La presión sobre la periferia no solo se da por los inquilinos que tienen que buscar vivienda fuera del centro de la ciudad, sino también por estas prácticas especulativas características de la gran periferia, con alquileres bajos, donde se facilita la inversión en grandes edificios con gran rentabilidad”.