Teletrabajo

Cómo calcular el coste real del teletrabajo para saber si es más rentable o no ir a la oficina

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¿Es más caro ir a la oficina o teletrabajar?. Telecinco.es
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El debate sobre qué modalidad laboral ofrece más alicientes, con el teletrabajo y la presencia en oficina como opciones, no solo implica entrar en un debate sobre productividad o conciliación, sino que también hay que evaluar los costes reales y medibles de cada alternativa para el trabajador. La decisión de si vale la pena trabajar desde casa más días o desplazarse al puesto debe apoyarse en una reflexión sobre los gastos evitados y los gastos generados. 

El ahorro de trabajar desde casa

Una de las ventajas más claras del teletrabajo es la reducción de desplazamientos, que conllevan un consumo de combustible, de billetes de transporte, aparcamiento y una buena cantidad de tiempo perdido. Un estudio reciente señala que el 47% de los empleados ahorran más de 100 euros al mes en gastos derivados del teletrabajo. 

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A esto hay que añadir también el ahorro de tiempo, ya que se estima que el 78% de los trabajadores valora el ahorro en tiempo de desplazamientos como una ventaja significativa del teletrabajo. Estos ahorros permiten reducir el coste neto del trabajo si se compara con acudir a la oficina todos los días.

Costes extra asociados al trabajo remoto

Sin embargo, trabajar desde casa también genera nuevos costes que antes no tenías. Esta afirmación es una realidad cuando se incluye la parte proporcional de partidas como luz, internet, calefacción, mobiliario, etc. 

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En teoría estos gastos no deberían asumirlos los trabajadores, ya que, como dice la normativa en España, “el desarrollo del trabajo a distancia deberá ser sufragado o compensado por la empresa, y no podrá suponer la asunción por parte del trabajador de gastos relacionados con los equipos, herramientas y medios vinculados al desarrollo de su actividad laboral”. 

Sin embargo, la realidad es que, aunque la empresa debe asumir parte de este coste, en la práctica es frecuente que los trabajadores acaben cubriendo ciertos gastos, aunque ello dependa de cada empresa y de la negociación de sus trabajadores con la misma.

Archivo - Teletrabajo

Cómo calcular tu coste real mes a mes

Para decidir si te conviene más teletrabajar o desplazarte, habría que seguir unos sencillos pasos:

  1. Haz un listado de los costes de ir a la oficina: transporte público o combustible, aparcamiento, comida fuera, tiempo de desplazamiento, lavado/secado de ropa, etc. 
  2. Haz un listado de los costes derivados del teletrabajo: mayor consumo de luz, internet, calefacción o aire acondicionado, mobiliario, gastos en material de oficina, posibles pérdidas de productividad o ingresos por peores condiciones en la factura.
  3. Calcula el “coste neto”: resta los costes derivados del teletrabajo a los ahorros por no desplazarte (es decir, a los costes de ir a la oficina).
  4. Ten en cuenta una serie de variables adicionales: días de teletrabajo por semana, modelos híbridos, desgaste del vehículo o coste psicológico de desplazarse. Muchos estudios señalan que un modelo híbrido (1‑2 días en casa) es el más frecuente. 
  5. Incluye impacto fiscal o retribución: si tu empresa te compensa con una cantidad determinada por teletrabajar, eso debe también ser tenido en cuenta al realizar esta valoración.

El peso del teletrabajo

Más allá de números, hay aspectos no monetarios que conviene valorar, pero que no entran dentro de la ecuación numérica. El primero de ellos sería la flexibilidad que ofrece el teletrabajo, y lo que facilita la conciliación. 

Por otro lado también hay que tener en cuenta que el teletrabajo puede repercutir en futuros ascensos o en la visibilidad que tenemos dentro de la empresa, lo que puede suponer un coste de oportunidad futuro. Además, también es importante valorar que trabajar desde casa puede suponer un cierto aislamiento, e incluso afectar a la productividad de los trabajadores, lo que supone un coste oculto para ambas partes de la ecuación. 

En definitiva, calcular al detalle si teletrabajar es más rentable que ir a la oficina depende de las circunstancias personales de cada trabajador. Hay que tener en cuenta aspectos como el lugar de residencia, el medio de transporte utilizado, el número de días de teletrabajo a la semana, los gastos de servicios en el hogar, si hay compensación de la empresa, etc.

Si después de sumar costes y restar ahorros el resultado es claramente positivo, trabajar desde casa más días tiene sentido. Pero si los ahorros son marginales y los costes altos, quizá acudir a la oficina más días sea la opción más estable. Si repasamos periódicamente esta relación coste-recompensa podemos evaluar mejor si la decisión de teletrabajar o ir a la oficina sigue siendo la adecuada para nosotros conforme evolucionan las tarifas, tu modelo laboral y tus contratos. Porque en el entorno cambiante del teletrabajo, estar mejor informado significa tomar mejores decisiones.