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Cómo organizar tu dinero si tienes dos pagas extra: ahorro, deudas y caprichos

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La paga extra. Telecinco.es
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Recibir dos pagas extra al año (como suelen ser la de verano y la de Navidad) puede sentirse como un premio… hasta que pasa y no recuerdas qué hiciste con ese dinero. Para sacarle verdadero partido a esas cantidades puntuales, sin arrepentirte después, es clave planificarlas con criterio. Te aconsejamos cómo distribuir estratégicamente esos ingresos adicionales, repartiendo entre ahorro, deudas y caprichos.

Prioriza el fondo de emergencia

Antes de gastar o invertir las pagas extra, asegúrate de contar con un fondo de emergencia. Esta reserva te protege frente a imprevistos como pueden ser una posible reparación del coche, problemas de salud, desempleo..., sin tener que recurrir a créditos caros. Los especialistas financieros recomiendan que este fondo cubra entre tres y seis meses de gastos habituales para proporcionar estabilidad. Esto puede ayudarte a evitar volver a endeudarte si ocurre un evento inesperado. 

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Así, una parte de cada paga extra puede ir destinada a reforzar ese colchón: piensa en ello como construir una base sólida antes de avanzar hacia otros objetivos financieros.

Ataca primero las deudas caras

Si tienes deudas con intereses altos, como sería el caso de las tarjetas de crédito o de préstamos personales, usar parte de tus ingresos extraordinarios para pagar deuda puede ser una de las decisiones más rentables. Según diversos expertos financieros, destinar dinero extra a deudas con altos intereses puede reducir el coste total que terminas pagando y acelerar la salida del ciclo de deuda. 

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Una estrategia común consiste en priorizar la deuda que más te cuesta (intereses más altos) o la más pequeña (para ganar motivación al eliminarla primero). En finanzas personales se conoce como el método avalancha. Por ejemplo, si una de tus tarjetas de crédito cobra un interés muy alto, adelantar pagos con tu paga extra reducirá el interés acumulado a lo largo de los meses siguientes, liberando más dinero para otros fines.

Aprovecha para ahorrar e invertir

Además del fondo de emergencia, es recomendable destinar parte de la paga extra a ahorro a largo plazo o inversión. Esto significa separar dinero que no tocarás durante años para metas importantes, como la jubilación, compra de vivienda o educación. Una forma de ahorrar es automatizarlo: por ejemplo, programar transferencias a cuentas de ahorro o inversión nada más recibir la paga extra. Este hábito reduce la tentación de gastarlo sin pensar. 

Invertir también puede ser plausible si ya tienes un fondo de emergencia sólido y poca deuda cara. Instrumentos como fondos indexados, planes de pensiones o incluso aportaciones extra a cuentas de ahorro con rentabilidad pueden ayudar a que ese dinero “trabaje” para ti con el tiempo.

Disfruta un poco (pero con límites)

Trabajar duro merece alguna recompensa. Una parte razonable de tu paga extra puede dedicarse a un capricho o experiencia personal, siempre que no comprometa tu estabilidad financiera. Una regla práctica citada por asesores financieros es reservar un pequeño porcentaje del dinero extra para gastos discrecionales o gustos personales, tal como salir con amigos, compras especiales o unas vacaciones. La combinación de responsabilidad y disfrute evita que asocies siempre las pagas extras con estrés o culpa. La clave está en fijar un límite claro (por ejemplo, el 10–15 % de la paga extra) y respetarlo.

Haz un presupuesto específico para las pagas extra

Una técnica útil es elaborar un presupuesto anual que incorpore las pagas extra desde antes de recibirlas. Esto puede incluir:

  • Porcentaje fijo para ahorro (por ejemplo, 30 %)
  • Porcentaje para reducción de deudas (al menos 30%)
  • Porcentaje para caprichos o usos personales

Pensar de antemano qué haremos con este dinero extra de forma estructurada evita decisiones impulsivas y te da un balance saludable entre cubrir obligaciones, planificar el futuro y darte algún gusto. La manera en que organizas tus dos pagas extra puede cambiar de un año a otro. Conviene evaluar tus objetivos financieros regularmente: quizá en un año convenga más pagar deudas, y en otro construir un fondo de emergencia mayor o invertir en formación profesional. Tener metas claras te ayuda a tomar decisiones alineadas con lo que realmente necesitas y con tu situación actual.

Dos pagas extra pueden transformar tus finanzas si las gestionas con un plan equilibrado: prioriza primero la seguridad financiera y la reducción de deudas, luego destina una parte al ahorro e inversión, y finalmente reserva un margen controlado para caprichos saludables. Este enfoque te dará tanto estabilidad como satisfacción personal, evitando caer en gastos impulsivos que pueden desequilibrar tu economía.