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Cómo negociar con el banco la rebaja de ciertas comisiones en 2026

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comisiones bancarias. Telecinco.es
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Las comisiones bancarias como pueden ser las de mantenimiento, administración o por servicios específicos llevan estando al alza varios de los últimos años. Tanto es así que en España, por ejemplo, el coste medio de las comisiones de servicios básicos se ha incrementado alrededor de un 6% en un año, superando con frecuencia la inflación y alcanzando cifras que pueden rondar de los 160 a los 240€ al año.

Es en este contexto en el que negociar con tu banco para intentar rebajar, o incluso eliminar, determinadas comisiones no solo es una propuesta legítima, sino también una estrategia práctica para proteger tus finanzas personales.

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Lo primero: saber qué puedes negociar

No todas las comisiones son igual de resistentes. Las más comunes, como las de mantenimiento, administración, emisión de tarjetas o transferencias, suelen tener cláusulas de exención si cumples ciertos requisitos, como tener la nómina domiciliada, vincular algún recibo o usar activamente tus tarjetas.

Más allá de eso, también puedes revisar comisiones por descubierto, por cambio de divisa o incluso las de apertura de hipotecas. En este último caso, varias sentencias recientes han cuestionado su validez cuando no están debidamente justificadas. Para negociar con argumentos sólidos, conviene hacer primero una auditoría personal y saber qué es lo que estás pagando exactamente, con qué frecuencia y por qué.

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Qué decirle al banco (y cómo)

La mayoría de expertos coincide en señalar que si vas a negociar comisiones, pide cita presencial con tu gestor. No porque no puedas intentar hacerlo por teléfono o a través de la app, sino porque el margen de maniobra, sobre todo cuando hay empatía de por medio, es mayor si hay una conversación directa. Según señalan los expertos, cuando llega el momento de esta reunión, es recomendable mantener una actitud educada, pero firme a la hora de marcar la diferencia.

Lleva claro qué comisión quieres eliminar, y por qué. Muestra que conoces las condiciones de la competencia y aprovecha la diferencia a tu favor. Para conseguir esta información puedes utilizar comparadores como SinComisiones o HelpMyCash para tener datos actualizados. 

Si el banco se resiste, pregunta: ¿qué condiciones tendría que cumplir para no pagarla? En muchos casos, basta con aumentar tu vinculación, pero cuidado con aceptar productos que no necesitas solo por ahorrarte una comisión. A veces, el remedio sale más caro que la enfermedad.

Revisión periódica y último recurso

Negociar una vez no basta. Cada año deberías revisar tus condiciones. Es posible que aparezcan comisiones nuevas o que cambien las políticas de la entidad. La propia OCU recomienda mantener una actitud activa como consumidor bancario: “si no estás satisfecho, cambia de banco”. 

No se trata de ir a la guerra, sino de reclamar lo que es justo. Los bancos no tienen obligación de eliminar comisiones, pero sí tienen margen. Y en un contexto en el que cada cliente cuenta, sobre todo los que tienen cierto nivel de ingresos o antigüedad, saber negociar se traduce en dinero real ahorrado.