Los oficios tradicionales vuelven a ser los más cotizados ante la falta de relevo generacional: "Ahora se requieren perfiles de campo"

Los oficios tradicionales vuelven a ser los más cotizados ante la falta de relevo generacional
El sector de la construcción necesita miles de trabajadores en los próximos años. Informativos Telecinco
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Hace unos años se contrataba a cazatalentos para buscar directivos, perfiles muy concretos dentro del mundo empresarial. Pero los tiempos han cambiado: falta relevo generacional y lo que ahora se necesita son albañiles, electricistas y soldadores, que se han convertido en los oficios más demandados.

Los centros de negocios ya no son el único territorio de estas empresas de selección. Ahora, para encontrar candidatos, tienen que acudir directamente a la obra.

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De buscar directivos a buscar oficios

La experta en recursos humanos de ManpowerGroup, Paola Vecino, explica este cambio de tendencia: “Antes el foco estaba en perfiles tecnológicos o digitales; ahora se requieren perfiles de campo”.

Este cambio también se nota en los tiempos de contratación. Antes bastaban unas semanas para cubrir un puesto técnico tradicional, pero ahora el proceso puede alargarse hasta tres meses para encontrar trabajadores que cubran todas las vacantes.

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Con una mano de obra que envejece y sin suficiente relevo generacional, los oficios de toda la vida se han convertido en los más cotizados del mercado laboral, especialmente en el sector de la construcción: albañiles, pintores o fontaneros.

El director de la Fundación Laboral de la Construcción, Javier González, subraya que “son necesarios profesionales en todas las áreas de la construcción”.

Salarios y oportunidades que atraen a jóvenes

Con una tasa de paro cercana al 3% y una demanda de más de 300.000 trabajadores en los próximos años, ser soldador se perfila como una de las profesiones con más futuro.

Además, los salarios también resultan atractivos. Un profesional sénior con experiencia puede superar los 30.000 euros anuales, una cifra que está animando a jóvenes como Raúl a formarse en este sector, que destaca que “tiene muchas salidas y buenos sueldos”.

A este ámbito también se está incorporando cada vez más talento femenino. Algunas estudiantes reconocen que pensaban que sería un sector dominado por hombres, pero en muchas clases las mujeres ya representan casi la mitad del alumnado.

En plena era de la inteligencia artificial, estos trabajos no se ven amenazados por la automatización. Esto ha llevado a personas como Noelia a formarse para aprender a alicatar y dejar su trabajo en un supermercado.

Aunque algunas tareas puedan mecanizarse, como el vertido de hormigón, la mano de obra humana sigue siendo imprescindible. En plena carrera tecnológica, los empleos más resistentes siguen siendo, paradójicamente, los más antiguos.