Jubilación

Cómo tener metas realistas y ahorrar para la jubilación, según un experto financiero

Cuanto antes se empiece a ahorrar para la jubilación, mejor
Cuanto antes se empiece a ahorrar para la jubilación, mejor. Freepik
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Javier Estrada es profesor en IESE y, según figura en la propia web del centro educativo, “también es socio y asesor financiero en Sport Global Consulting Investments, una compañía independiente de asesoría financiera; y es el único asesor de la estrategia de inversión del fondo mutuo Alpha Investments”. Por tanto, su formación ya podría ser considerada como más que autorizada para aconsejar sobre cómo ahorrar de forma realista de cara a la jubilación.

Un ahorro para la jubilación en 10 pasos

Además, lidera un estudio titulado ‘Planificación de la jubilación: un enfoque comprensivo’ que ha sido galardonado como la mejor investigación publicada en la revista Retirement Management Journal en 2025 y en el que establece en 10 pasos cuáles son las claves para un ahorro y una inversión de cara a la jubilación que puedan dar réditos cuando llegue el momento del retiro laboral. Todo ello dejando claro desde el principio que “cuanto antes te pongas a ello, de más dinero dispondrás después”.

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En primer lugar, aunque suene hasta macabro, deberías calcular o prever cuántos años vas a estar jubilado, sabiendo que el final de esa jubilación es el fallecimiento. Las previsiones que suelen aplicar los asesores financieros son de 30 años, lo que daría lugar hasta los noventa y muchos, teniendo en cuenta las edades de jubilación progresivas que se van a ir aplicando en nuestro país. Esta cifra puede ser retocada según tu estado de salud y teniendo en cuenta que todo puede acabar de forma repentina, pero es mejor pasarse de optimistas, porque lo que nadie quiere es quedarse sin ahorros antes de que nos llegue la hora.

El segundo punto hace referencia a la estimación del tren de vida que quieres llevar. Habría que hacer un presupuesto (aunque el día de mañana puede estar inflado por el IPC que haya ido subiendo en los años que resten hasta el retiro laboral) del coste anual que va a suponer nuestra vida ideal de jubilado. Esto debería contemplar tanto los posibles costes de salud (más difíciles de establecer si ahora mismo estás como un roble), como otros más subjetivos como serían los viajes o actividades de ocio que pretendes realizar cuando tengas todo el tiempo libre del mundo. Por supuesto, para que estas estimaciones sean realistas, se han de corresponder con una capacidad actual de ahorro que permita llenar esa hucha.

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Otro aspecto que se suele dejar para más adelante es el tema de la herencia. No solamente nunca está mal tener testamento hecho, por si pasa alguna fatalidad, sino que deberías contemplar cuánto pretendes dejar de herencia a tus herederos. Esta cantidad debería ser la última en retirarse de los planes de pensiones o carteras de inversión con las que complementes el día de mañana los ingresos públicos.

Con estos tres pilares a nivel de planificación, llegaría el cuarto punto, que sería la ejecución de una estrategia de inversión que pueda dar réditos suficientes como para cumplir con las necesidades económicas que hemos visualizado cuando nos vayamos a jubilar. Teniendo en cuenta que la mayoría de los expertos recomiendan una estrategia conservadora con pocos riesgos a cambio de una rentabilidad más ajustada, deberías calcular cuál debería ser la rentabilidad que esperar para las cantidades que estás ahorrando, sabiendo cuál es el objetivo final.

Una planificación rentable a la par que realista

En el quinto punto hace referencia al cálculo de la cartera objetivo para tu jubilación, siendo esta calculada echando cuentas entre la previsión de retiradas (paso 2), herencia (paso 3) y rentabilidad de la inversión (paso 4). A continuación, como sexta recomendación, deberías tener en cuenta ahora mismo cuántos años faltan para jubilarte. Esto es así porque cuanto menos quede de vida laboral, menos margen de ahorro habrá y eso podría llevar a un recálculo de la fórmula de ahorro.

Con los años laborales que falten, habrá que elegir la estrategia de inversión más apropiada dependiendo de si se tiene o no un horizonte temporal más prolongado. Si es el caso, se puede jugar más con las fluctuaciones de mercado, haciendo que se puedan asumir ciertos riesgos si hay tiempo de sobra para corregirlos.

Una vez que hayamos realizado todos los pasos anteriores, tendremos sobre la mesa una cifra realista de las aportaciones anuales necesarias para conseguir los objetivos de ahorro marcados. Como siempre, el factor tiempo juega a tu favor si empiezas antes a ahorrar, haciendo que la cuantía mensual tenga que ser menor y notes menos el dinero que a partir de ahora va a faltar porque va a ir destinado al ahorro para la jubilación. Cuanto más tiempo falte, más fácil será hacer ajustes si el precio de la vida ha subido y crees que te vas a quedar corto.

Javier Estrada recomienda, en penúltimo lugar, hacer a lo largo de los años de ahorro e inversión los llamados ‘análisis de sensibilidad’, que ayudan a estar preparado de cara a una posible fluctuación en variables como la rentabilidad de la inversión, la inflación o la esperanza de vida. Así, podemos tener ‘plan B’ contemplando diversos escenarios. En último lugar, evalúa nuevamente y con todos los apartados anteriores ya asentados si el plan es viable, valiéndote para ello de datos históricos de rentabilidad o simuladores de ahorro e inversión. Esto nos dará una mejor perspectiva y ayudará a decidir qué tasa de fracaso (probabilidad de un plan que no funcione) estás dispuesto a asumir.