Antonio, el profesor que se ve obligado a vivir en una caravana: "Puede ser más grande que algún piso de Madrid"
Antonio es un profesor que, a pesar de aprobar una oposición y tener trabajo, se ve obligado a vivir en una caravana por el problema de la vivienda
Los expertos advierten que solo un pacto sin ideologías puede solucionar el problema de la vivienda: "No hay una regulación clara"
El problema de la vivienda sigue afectando a millones de personas, sobre todo a personas jóvenes que tratan de encontrar casa, pero los precios desorbitados son una de las grandes barreras con las que se encuentran al lanzarse al mercado. Por eso, muchos de ellos tienen que buscar otras alternativas.
Una de las opciones más habituales ahora, es la autocaravana. Una casa con ruedas que permite instalarte en diferentes zonas, pero que tiene algunas limitaciones. Es el caso de Antonio, un profesor que lleva seis años viviendo en una autocaravana y que el espacio "no es un problema" para él. "Bueno, puede ser más grande que algunos de los pisos que venden en Madrid".
Se fue de casa para compartir piso con otros compañeros. Pagaba el alquiler de una sola habitación, como hacen muchos de los jóvenes estudiantes. Antonio es profesor, consiguió aprobar una oposición, y a pesar de la estabilidad que le generaría esta noticia, la incertidumbre laboral era demasiado para él.
Cuánto cuesta una de estas autocaravanas
"Siendo interino tampoco sabía si iba a trabajar todo el curso o dos meses", añade. Pero el precio de la caravana tampoco es que sea barato. Por una como la de Antonio, hay que pagar hasta 30.000 euros, un precio muy barato en comparación lo que puede pagarse por un piso en alguna de las grandes ciudades del país.
Antonio comparte su vocación con las redes sociales. Graba vídeos diarios mostrando a sus seguidores cómo es su rutina viviendo en una autocaravana. "No estoy de viaje constante, estoy corrigiendo cuadernos", dice en uno de ellos. "Quiero mostrar cómo es mi día a día en una vida totalmente normal".
La vida en pareja en una casa rodante
Alan y Jaume viven juntos en una autocaravana también desde hace cuatro años. Querían dar un paso más en su relación e independizarse, pero parece que la compra de una casa no estaba entre sus opciones: "Sabíamos que el mercado inmobiliario no nos iba a dar la oportunidad de tener algo nuestro sin tener que pagar durante 40 años".
Las casas rodantes, más allá del espacio, tienen más beneficios de lo que la gente se piensa. Puedes llevarla hasta donde quieras, es práctica y permite optimizar el tiempo, tal y como hace Alan: "Me voy allí a dormir en el trabajo, aparco allí y hago la guardia de 24 horas".
A pesar de parecer una de las soluciones más razonables al problema de la vivienda, los expertos, como Belén Campos, portavoz de 'ASETCAR', explican que las autocaravanas no son "ni las culpables ni la solución para el problema de la vivienda".