La PAU blinda sus exámenes contra las trampas con IA, pinganillos invisibles y detectores de frecuencia
La inteligencia artificial y los nuevos métodos para copiar obligan a endurecer las medidas de seguridad en la PAU
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A cinco días de que comience la Selectividad, las universidades ultiman sus medidas de seguridad para impedir que los alumnos copien durante los exámenes. Cada año el desafío es mayor por el avance de la inteligencia artificial y de dispositivos tecnológicos cada vez más pequeños y sofisticados.
Vigilancia extrema contra las trampas tecnológicas
Hasta ahora, despertaban sospechas los estudiantes que llegaban con el estuche lleno, miraban demasiado el reloj o manipulaban pulseras y bolígrafos de forma extraña. Pero los métodos para copiar han evolucionado y los vigilantes también. El gran aliado de quienes intentan hacer trampas sigue siendo el teléfono móvil, por lo que los tribunales de examen, Esthér Gomez secretaria autonómica de la Universidad de Valencia nos ha contado algunas de las medidas como que "han sido autorizados a utilizar detectores de frecuencia" capaces de localizar emisiones de radio durante las pruebas.
Aitor Esteban, director ingeniería de Teleconomunicaciones de la UPV ha confesado que los móviles serán controlados: "Los dispositivos podrán ser requisados no solo antes de entrar al aula, sino también durante la realización del examen". Los vigilantes recorrerán las clases con detectores para identificar cualquier señal sospechosa. Estos sistemas no acceden a datos personales ni leen el contenido de los teléfonos, "simplemente detectan la presencia de ondas o conexiones activas".
Pinganillos invisibles y gafas conectadas a IA
Las universidades también intensifican los controles frente a nuevos aparatos tecnológicos utilizados para copiar, como gafas inteligentes conectadas a inteligencia artificial, dispositivos con conexión exterior o los conocidos pinganillos invisibles, más pequeños que una moneda y ocultos dentro del oído. En muchos casos, estos dispositivos se extraen mediante un imán.
Las consecuencias para quienes sean sorprendidos copiando serán contundentes. Los alumnos serán expulsados del examen, recibirán un cero automático y podrían quedarse,con las puertas de la universidad cerradas.