La amenaza de dimisión de ocho vocales devuelve al CGPJ a 1996, paralizado hasta el extremo
El futuro del Poder Judicial en el aire: a la espera de la decisión de los progresistas sobre una dimisión en bloque
Este viernes cinco vocales progresistas han empezado a valorar la posible dimisión, aunque insisten en que las renuncias, de existir, "serán personales e individuales"
En 1996 dimitieron seis vocales y el CGPJ funcionó sólo con la Comisión Permanente durante tres meses
MadridEl martes a las siete de la tarde, los ocho vocales progresistas del Consejo General del Poder Judicial debatirán su posible renuncia para forzar la renovación. Lo acordaban en un primer "café" de contacto, en el despacho del presidente en funciones, Rafael Mozo, en el que participaron cinco vocales de esa sensibilidad. "Que quede claro que son decisiones individuales", señalaba el impulsor del debate en el grupo progresista, Álvaro Cuesta, en un corrillo con periodistas después de esa toma de pulso. La decisión, cierto, ha de ser individual, pero o sólo se tomará si todos están de acuerdo, porque si no, no tendrá el efecto buscado, bloquear ya del todo el Consejo y obligar a los partidos a escoger nuevos vocales.
Según fuentes consultadas, dos son los vocales progresistas reticentes a una dimisión del bloque. El martes se verán con sus colegas y todo se verá más claro. En cualquier caso, nada será oficial antes del jueves, en el que el que asunto se abordará a lo largo del Pleno ordinario. Los miembros conservadores no están por la labor, incluso algunos creen que una salida en grupo puede ser delictiva, pero en el grupo progresista no hacen la misma interpretación de la Ley.
La clave de la posible dimisión que se debate es que, si los ocho se van, el CGPJ se quedará solo con 10 vocales. Eso lo dejará sin quorum, es decir, sin capacidad de tomar decisiones válidas. Y el bloqueo que se arrastra desde diciembre de 2018 será ya insostenible.
Eso sí, hay voces en el Consejo que aseguran que ahora mismo el Pleno está despojado de sus funciones porque no puede cumplir con sus función más importante, que es nombrar jueces, por una reforma que impulsaron PSOE y Unidas Podemos para vetar los nombramientos mientras el CGPJ esté en funciones. Así que según esa tesis, el Consejo seguiría funcionando en el resto de asuntos, como es la organización de las vacaciones de los jueces; los correctivos y castigos; o los informes sobre leyes. Así se hizo en 1996 cuando seis vocales dimitieron de golpe.
Lo que ocurrió en 1996
Porque no, la situación no es inédita. En marzo de 1996, con Pascual Sala como presidente, seis vocales dimitieron por distintas razones, entre ellas el retraso en la renovación, aunque entonces el Poder Judicial llevaba bloqueado cuatro meses y ahora son más de cuatro años.
En aquella ocasión, el CGPJ se quedó con 11 miembros y siguió funcionando a través de la Comisión Permanente hasta que hubo renovación, en el mes de julio tras la llegada de José María Aznar al Gobierno. Fuentes jurídicas no se paralizó entonces y no lo hará ahora. Pero otras, del bloque progresista, sí creen que ahora habría un "problema".
Tres progresistas en la Comisión Permanente
El problema ahora con la Comisión Permanente es que está compuesta por siete miembros y que tres de ellos son progresistas. Así que si todos renunciaran, se quedaría con cuatro, inoperativa, según exponen miembros del Consejo.