José Luis Ábalos anuncia que se jubila y se queja de que no le ha quedado otra opción tras ser "privado de todo ingreso": "Díganme de qué vivo"
"He agotado todas las posibilidades al alcance de mi mano", ha señalado añadiendo que ha sido "desprovisto" de todos sus derechos y deberes y de "protección social"
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José Luis Ábalos, que ayer anunciaba su renuncia al acta de diputado, ha comunicado ahora su intención de acogerse a la jubilación a la vista de que, al haber tenido suspendidos sus derechos parlamentarios, no tiene claro que el Congreso le fuera a abonar los más de 57.000 euros que le hubieran correspondido por sus cerca de 17 años de diputado.
"He agotado todas las posibilidades al alcance de mi mano", ha señalado, nuevamente a través de su perfil en la red social 'X', la cual gestiona su entorno al estar él en prisión provisional por el caso Koldo. En su mensaje, el exministro de Transportes se queja de que ha sido "desprovisto" de todos sus derechos y deberes y "privado de todo ingreso y protección social". "Díganme de qué vivo para mantener los compromisos con mi familia y afrontar mi defensa. No me ha quedado otra más que retirarme y optar por la jubilación", ha lamentado, considerando que sus adversarios se han salido con la suya: "¡Objetivo conseguido!", ha ironizado.
Los diputados que han estado en el Congreso durante más dos años y renuncian a su acta tienen derecho a la llamada indemnización por cese, una suerte de 'prestación por desempleo' que pueden cobrar siempre que no tengan otros ingresos ya sean públicos o privados. La cuantía de ésta es el equivalente de una mensualidad de la asignación constitucional por cada año de mandato parlamentario en las Cortes Generales o fracción superior a seis meses, y hasta un límite máximo de veinticuatro mensualidades. La cantidad se abona mensualmente y su concesión depende de la Mesa del Congreso.
En lo relativo específicamente al exministro José Luis Ábalos, que ha sido diputado ininterrumpidamente desde abril de 2009, –siempre por el PSOE hasta que se pasó al Grupo Mixto en febrero de 2024 tras la detención de su asesor Koldo García Izaguirre–, esta indemnización podría haber ascendido a 57.238,49 euros, si se calcula teniendo en cuenta la última actualización de la asignación constitucional que cobran los diputados.
Sin embargo, fuentes parlamentarias citadas por Europa Press, en la Cámara Baja existían dudas sobre si Ábalos conservaba o no el derecho a pedir esa indemnización habida cuenta de que el pasado mes de noviembre, tras su ingreso en prisión preventiva, la Mesa del Congreso le suspendió de sus derechos y le dejó sin cobrar su sueldo y sin poder votar.
Ahora, al anunciar que opta por acogerse a la jubilación, el exdiputado, que tiene 66 años, da a entender que no va a intentar pedir esa indemnización parlamentaria, que además es incompatible con la pensión de jubilado.
Santos Cerdán, el último en cobrar el 'finiquito' de la indemnización por cese
Precisamente, otro de los grandes implicados en el caso Koldo, Santos Cerdán, ex secretario de Organización del PSOE, ha sido el último diputado que cobró la indemnización por cese. El que fuese también número tres socialista dejó su escaño el pasado mes de junio, dos semanas antes de entrar en prisión preventiva por su supuesta participación en la trama de cobro de mordidas a cambio de la concesión de obra pública por la que también se investiga a Ábalos.
El PP intentó que la Mesa del Congreso impidiera a Cerdán percibir ese finiquito alegando que el exdiputado había ocultado al Congreso que era propietario desde 2016 del 45% de la empresa Servinabar. Pero el PSOE y Sumar se ampararon en un informe de los letrados para concederle ese 'finiquito'.
Los servicios jurídicos de la institución concluyeron que el 'número tres' del PSOE había generado el derecho a percibir casi 19.000 euros de indemnización el periodo durante el que fue diputado. Cerdán la cobró durante seis meses hasta el pasado diciembre.
A ese respecto, la diferencia con José Luis Ábalos es que Santos Cerdán mantenía intactos sus derechos como diputado cuando abandonó el Congreso, puesto que entregó su acta antes de entrar en la prisión de Soto del Real (Madrid), de la que salió el pasado mes de noviembre.