PP, Vox y Junts sacan adelante la moción contra la regularización de inmigrantes
El Congreso pide al Gobierno que renuncie a la regularización de inmigrantes en un ajustado resultado
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El Congreso ha aprobado este miércoles una moción del PP que pide al Gobierno “renunciar con carácter inmediato” al proyecto para la regularización de alrededor de medio millón de inmigrantes que viven sin permiso de residencia en España, gracias a la unión de los votos de los populares con Vox y Junts.
Resultado de la votación
Con 176 votos a favor, 172 en contra y ninguna abstención, la iniciativa del PP ha salido adelante también con el apoyo del diputado de UPN sin incorporar las enmiendas de Vox ni de Junts, que planteaban, respectivamente, medidas más duras en inmigración y la cesión de competencias a Cataluña.
Plan del Gobierno
El Gobierno anunció a finales de enero que llevaría a cabo esta regularización para retomar el espíritu de la iniciativa legislativa popular (ILP) avalada por más de 600.000 firmas, que había quedado bloqueada en el Congreso por falta de acuerdo político.
El Ejecutivo tomó esta decisión tras un acuerdo con Podemos y prevé aprobar la medida en las próximas semanas mediante real decreto, lo que evitaría su convalidación parlamentaria.
Críticas y argumentos
La moción aprobada insta al Gobierno a frenar esta regularización por considerar que va “en contra de los principios europeos” y a reforzar las órdenes de retorno, revisar acuerdos con terceros países y garantizar la expulsión de extranjeros en casos de delitos graves o reincidentes.
Durante el debate, la diputada del PP Sofía Acedo criticó que la medida permitirá la regularización de “miles de delincuentes”, mientras que Junts coincidió en cuestionar la iniciativa por haberse adoptado “por la puerta de atrás”, insistiendo en la cesión de competencias a Cataluña.
Posiciones de los partidos
Desde Vox, Ignacio Gil Lázaro defendió endurecer las condiciones para acceder a la residencia y planteó la expulsión de quienes cometan delitos graves o “traten de imponer el islamismo”.
Por su parte, el PNV mostró reservas sobre la regularización, mientras que el resto de grupos —Podemos, EH Bildu, ERC, Sumar y PSOE— defendieron la medida por considerarla una cuestión de justicia y derechos humanos.