Así fue el reparto del dinero del rescate de Plus Ultra: de paraísos fiscales a operaciones ligadas al tráfico de oro
La trama implicada en el rescate de Plus Ultra no tardó ni 24 horas en empezar a repartirse el dinero del préstamo de la SEPI
Las cuatro fases del rescate a Plus Ultra: de la búsqueda de ayuda al éxito de la trama
El juez José Luis Calama que dirige la Operación Tíbet sostiene que existió una desviación planeada para apropiarse del dinero público destinado al rescate de la aerolínea Plus Ultra. Según su investigación, los responsables de la compañía comenzaron a mover fondos nada más autorizarse la primera entrega de ayudas, por un total de 19 millones de euros.
Nueve días después, 6 millones ya habían salido hacia paraísos fiscales. Otros 10 millones tardaron seis meses en transferirse debido a una orden cautelar que suspendió temporalmente el pago, aunque finalmente se ejecutó tras la intervención de la fiscal del caso.
Cuentas opacas en Suiza, Gibraltar, Montenegro o Mauricio
El magistrado concluye que el rescate completo terminó en cuentas opacas en Suiza, Gibraltar, Montenegro o Mauricio, canalizado a través de sociedades vinculadas al blanqueo de capitales manejadas por dirigentes de la aerolínea.
Una de estas mercantiles está relacionada con el tráfico de oro. El mayor accionista de Plus Ultra, Rodolfo Reyes, habría utilizado aviones de la compañía y otra firma de carga para transportar oro procedente del Banco Central de Venezuela. La investigación recoge envíos a Turquía y hasta ocho toneladas con destino a Dubái. También se habría blanqueado dinero procedente de Petróleos de Venezuela (PDVSA) y del Fondo de Distribución de Alimentos, lo que explicaría la necesidad de inyecciones de dinero limpio como el rescate público.
El supuesto pseudo‑banco de la red lo constituía el abogado español Miguel Palomero, encargado de gestionar los fondos con la ayuda de Julito Martínez, señalado como presunto testaferro de José Luis Rodríguez Zapatero en la trama.