Ceuta, un mes después de la entrada masiva: hartazgo, impotencia y una normalidad que no llega mientras muchos migrantes siguen en la calle
Los vecinos de Ceuta denuncian que la situación se ha cronificado, mientras muchos migrantes continúan viviendo en la calle
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'Informativos Telecinco' ha estado desplegado en Ceuta desde el primer día, hablando con los ciudadanos y compartiendo historias. El periodista Javier Villanueva lleva allí numerosos días. Los ceutíes cuentan cómo están los ánimos un mes después de la entrada masiva.
Hay dos palabras que definen perfectamente la situación y el estado de ánimo de los vecinos: una es hartazgo y la otra impotencia. El problema es que lo extraordinario, lo excepcional, se ha convertido en habitual. Y eso, después de un mes, destroza y machaca a cualquiera. Las horas pasan muy lentas en la Ciudad Autónoma, al igual que los días.
Lo peor de todo es que no se ven soluciones ni a corto ni a medio plazo, aunque en Ceutan no se cansan de repetir una y otra vez una respuesta unánime: van a seguir luchando para defender su día a día.
"No se resuelve nada"
Ceuta siempre ha sido una ciudad de convivencia de culturas, pero un mes después muchas cosas siguen sin ser como antes. "Cualquier persona que usted le pregunte le va a pasar como a mí, que se le va a poner a llorar. Porque ya es que no puedes, te sientes impotente", señala una mujer.
Hay imágenes que cuentan que algo ha cambiado; parques vacíos, playas ocupadas, militares y policías en la calle. "Hablan mucho de la normalidad y la normalidad, nada", cuena otra vecina. "Mis hijos entran y salen porque están haciendo su vida y su trabajo, pero yo estoy con el arma en vilo. Yo me tiro todo el mes en la casa", precisa otra ciudana.
Los servicios básicos, especialmente sanidad, también cargan con peso: "Los médicos están saturados, obviamente, lo que pasa que el pobre ciudadano de a pie, como nosotros, son los que lo estamos sufriendo".
Quedan muchos migrantes viviendo todavía en la calle: "No se resuelve nada. Seguimos en la misma situación del día anterior". Los vecinos intentan recuperar algo tan sencillo como su rutina. Están acostumbrados a convivir, pero convivir también significa vivir con normalidad.