Bolaños pierde el primer asalto del 'Catalangate' y la Generalitat amenaza la legislatura
El Gobierno se compromete a esclarecer el espionaje: abrirá una investigación interna en el CNI y una Comisión en el Congreso
En total, cuatro mecanismos que no destensan a la Generalitat, que ya adviertía de que la reunión con Bolaños no sustituye la de Sánchez y Aragonès
Los 13 diputados de ERC en el Congreso estarán instalados en el 'no', con la aprobación del decreto sobre la guerra en Ucrania en el aire
BarcelonaEn defensa de la conversación, rezaba el título del libro que Félix Bolaños ha regalado a su homónima catalana Laura Vilagrà. Y conversar, han conversado. Algo más de dos horas, mucho para lo que se ha constatado en la reunión. Este 24 de abril ha sido un día más (el posterior al Día del Libro) en el que Gobierno y Generalitat han demostrado estar en esquinas opuestas del tablero, ahora, enzarzados por el Catalangate.
Así lo manifiestan las comparecencias del ministro y la consellera tras el encuentro que han mantenido en un Palau al que el socialista ha llegado 40 minutos tarde, en parte por la carrera popular que hoy ha afectado el tráfico en el centro de la capital catalana. A las 10:40 h, ambos ya estaban sentados en los extremos de una austera mesa en la que estaba el libro pero no había móviles: ambos los han dejado fuera del despacho, ejemplificando la desconfianza del Govern tras las informaciones de espionaje.
Siete días desde que el informe de CitizenLab trascendiera han calentado el encuentro. De lunes a domingo, han sido decenas las voces que han cargado contra las escuchas y han señalado al Gobierno, al ser Pegasus un software tan solo adquirible por Estados. En esto, el independentismo sí se ha puesto de acuerdo para hacer oposición común, sin fisuras (o al menos, por el momento).
El pase de puntillas de las ministras Isabel Rodríguez y Margarita Robles rechazando espionajes llevó al president Aragonès a dar un ultimátum: "Deben dar explicaciones estos días, como máximo, en una semana". Los republicanos han pasado de congelar sus relaciones con el Ejecutivo de Sánchez a retirar su apoyo como socios parlamentarios en el Congreso.
Un miedo que ha motivado el vuelo del ministro dirección Barcelona, aunque Bolaños se ha vuelto a Madrid sin disipar temores, a pesar de los compromisos anunciados. Ha perdido el primer asalto del Catalangate
"Cuatro mecanismos" que poco destensan en Barcelona
Las más de dos horas de duración del encuentro y la tardanza en las posteriores comparecencias, sumadas a ese runrún previo, hacían aumentar la incertidumbre en la sala de prensa del Palau por saber qué iba a resultar del mismo. Una vez más, dos relatos diferentes.