El método en seis pasos para tomar buenas decisiones en 2026: "Lo primero es identificar bien qué tenemos que resolver"
El doctor Fernando Mora nos enseña a tomar el control de nuestros pensamiento y acertar más en las decisiones cotidianas (y trascendentales)
Los secretos para alcanzar el éxito, según el entrenador de los campeones del mundo: "Hay un reto al que nos enfrentamos siempre"
Nuestro día a día está lleno de pequeñas y grandes decisiones, desde lo que desayunamos hasta el trabajo que escogemos, la pareja o nuestras amistades. ¿Sabes cómo tomar buenas decisiones? La verdad es que no es tan fácil como parece, sobre todo cuando nos enfrentamos a problemas graves. "En los años que llevo trabajando como psiquiatra he atendido a muchísimas personas en mi consulta, algunas con trastorno depresivos o de ansiedad, y otras con problemas de personalidad u otras dolencias. Sin embargo, de unos años a esta parte, cada vez es más frecuente que acudan a mi consulta personas que, sin llegar a tener estos trastornos, presentan un malestar emocional que afecta negativamente a su vida", explica en su libro 'Haz que tu cerebro tome buenas decisiones' (editorial Zenith, 2025) el doctor Fernando Mora. Como señala, no son capaces de gestionar los desafíos del día a día y esto les está afectando a nivel emocional. Y en fechas como estas, el dilema se incrementa aún más.
Fernando Mora ha dedicado su práctica profesional a ayudar a las personas a tomar decisiones más conscientes y sostenibles para mejorar su salud emocional. Por eso, este doctor en Medicina, especialista en Psiquiatría y jefe de Sección de Psiquiatría en el Hospital Universitario Infanta Leonor, además de profesor en la Universidad Complutense de Madrid, subraya que una de las claves principales es entender bien nuestro contexto y conectar nuestra decisión con lo que realmente necesitamos.
"Antes de tomar una decisión importante, conviene detenerse y dar espacio a la reflexión, esa es la clave. En esos momentos, el cerebro necesita orden y claridad para no dejarse llevar por la impulsividad o las prisas. Por eso es tan importante utilizar nuestra capacidad analítica y de razonamiento para explorar con calma las distintas opciones y planificar de forma consciente el camino más adecuado". Así que calma, cuando no sepas qué hacer, espera unos días y reflexiona cuál es la mejor opción posible.
Tras la toma de decisiones, puede ser que creas que no es la mejor decisión que hayas podido tomar; por ejemplo, dejar a una pareja que sabes que no está haciéndote bien, aunque la quieras. En este caso, la decisión será dura y dolorosa los primeros días y meses, pero a la larga será la mejor decisión que hayas podido tomar...
En este sentido, el doctor añade que una buena decisión no es necesariamente la que “sale bien”, sino la que se toma de forma consciente y coherente con nuestros valores, nuestras necesidades y nuestro momento vital. "Decidir bien implica conectar la emoción con la razón: escuchar lo que sentimos, pero también activar la parte más racional del cerebro, esa que evalúa con perspectiva y nos ayuda a elegir con calma, no desde la impulsividad".
Seis pasos para mejorar la toma de decisiones
Primero de todo, hay que puntualizar que tener malestar emocional no es sufrir un trastorno mental. "Tener un problema de salud mental o, de forma más específica, un trastorno mental, implica sufrir una serie de síntomas de mayor intensidad y persistencia que el malestar emocional. Por decirlo de una forma sencilla, los problemas de salud emocional están un escalón por debajo de los problemas de salud mental en cuanto a gravedad, pero si no gestionamos bien el estrés, pueden convertirse en verdaderos problemas de salud mental. Por eso es fundamental aprender a reconocer las señales de malestar emocional y actuar cuanto antes". Muchas personas están agotadas emocionalmente y tienen una sensación permanente de irritabilidad o desánimo, estas pueden tener dificultades para tomar decisiones y pensar en el futuro.
El estrés puede estar detrás de estos síntomas. "La neurociencia nos dice que cuando el estrés se vuelve crónico y sobrepasa nuestra capacidad para afrontarlo, nuestro cuerpo libera cortisol de forma prolongada. Esto afecta negativamente a estructuras de nuestro cerebro relacionadas con la regulación de las emociones y por eso aparece ese malestar emocional".
Si estás frente a esta situación, el doctor recomienda en su libro seguir estos seis pasos para tomar mejores decisiones, ya sean de pequeña o gran envergadura:
- Lo primero es identificar bien la situación que tenemos que resolver. Muchas veces cuando estamos inmersos en nuestro malestar, buscamos soluciones sin habernos parado a analizar cuál es exactamente el origen de nuestro sufrimiento. Identificar bien un problema, lo hace tangible y manejable.
- En segundo lugar, tenemos que analizar el impacto emocional que está teniendo en nosotros para entender bien cómo y cuánto nos está afectando.
- Lo tercero es estudiar las opciones que tenemos para solucionarlo, es decir, hacer una lista de las posibles soluciones y escribir los pros y los contras de cada una de ellas. En el libro propongo para esto una herramienta llamada “balanza decisional” que es muy útil para hacer este análisis de pros y contras.
- En cuarto lugar, y después de haber trabajado bien en el paso anterior, tenemos que elegir la mejor opción, aquí es importante tener presente que cuando no encontramos una solución perfecta, debemos elegir la mejor opción de las posibles.
- En quinto lugar, toca poner en marcha la solución elegida. Esto se consigue de forma mucho óptima cuando somos capaces de trazar un buen plan de acción.
- Y en sexto y último lugar, tenemos que evaluar la eficacia de la decisión que hemos tomado. Muchas veces, cuando tomamos una decisión y la ponemos en marcha, damos por terminado el proceso. Sin embargo, lo que hace que un proceso de toma de decisiones sea de calidad es la evaluación de los resultados.
"Nuestra salud emocional no depende solo de lo que nos ocurre, sino de cómo respondemos a ello"
El consejo para días malos del psiquiatra
En los días en los que nos levantamos con mal pie puede ser un verdadero reto tomar buenas decisiones y pasar un día con ánimo. En ese caso ¿qué nos puede ayudar? "En esos días en los que nada encaja y sentimos una incomodidad difícil de explicar, lo más importante es detenerse y escucharse. No siempre hay una causa concreta, a veces nuestro cerebro simplemente necesita una pausa. Vivimos en la sociedad de la inmediatez, las comparaciones y la exigencia y eso afecta a nuestro equilibrio emocional. El malestar, en ese contexto, es una señal de que necesitamos recuperar ese equilibrio", explica a la web de Informativos Telecinco en doctor Fernando Mora.
Por lo tanto, si hoy estás teniendo un día en el que todo sale mal, céntrate en lo básico: descansar bien, comer de forma saludable y mantenerte activo. Son gestos sencillos, pero tienen un enorme impacto neuroquímico: ayudan a regular el cortisol, equilibran los neurotransmisores y mejoran nuestra salud emocional. Porque cuando nuestro cerebro recupera la sensación de control el malestar disminuye de forma natural y aparece una emoción muy reparadora: la calma.
"Nuestra salud emocional no depende solo de lo que nos ocurre, sino de cómo respondemos a ello. Aprender a decidir bien -con calma, con método y con conciencia- es una de las habilidades más poderosas para cuidarnos en general y para cuidar de nuestra salud emocional en particular".