Bienestar

Apagar el móvil una hora antes de dormir esconde una serie de beneficios, según los expertos

Uno de los principales problemas es la estimulación constante
Uno de los principales problemas es la estimulación constante. Freepik
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El móvil ha pasado de ser una herramienta útil a convertirse en el último objeto que la mayoría de personas ven antes de cerrar los ojos. Revisar mensajes, contestar un correo rápido, mirar redes sociales o ver unos vídeos forma parte del ritual nocturno de muchísimas personas. El problema es que ese gesto aparentemente inofensivo puede interferir bastante más de lo que parece en el descanso.

La evidencia más reciente coincide en que el uso del móvil antes de acostarse se asocia con peor calidad del sueño, más dificultad para dormirse y menor duración del descanso. Debido a esto, cada vez más expertos en sueño recomiendan una sencilla medida: apagar o apartar el móvil al menos una hora antes de dormir. No porque sea una norma caprichosa, sino porque ese margen ayuda a reducir varios factores que perjudican el descanso al mismo tiempo como pueden ser la exposición a la luz, la activación mental, las interrupciones y la tendencia a retrasar la hora de acostarse.

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No es solo la luz azul

Durante mucho tiempo, el debate ha estado centrado casi exclusivamente en la luz azul que emiten las pantallas. Es cierto que tiene un papel importante, ya que la exposición a luz brillante por la noche puede suprimir la melatonina, la hormona que ayuda al cuerpo a entender que ha llegado la hora de dormir. Un estudio experimental realizado en 2024 sobre la exposición al smartphone por la noche vuelve a subrayar ese mecanismo: la luz antes de acostarse puede alterar la secreción nocturna de melatonina y perjudicar el sueño posterior.

Pero la ciencia actual está siendo aún más precisa: el móvil antes de dormir no es perjudicial solo por la luz. También influye la activación cognitiva y emocional que genera. No es lo mismo mirar una pared que leer mensajes, recibir notificaciones, engancharse a vídeos cortos o entrar en una cadena de contenidos que exige atención continua. Esa estimulación puede retrasar la somnolencia e ir aplazando el momento real de dormir.

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Beneficios de apagar el móvil una hora antes de dormir

Conciliar el sueño con mayor facilidad

Uno de los efectos más claros de dejar el móvil antes de dormir es que el sueño suele llegar de una manera más natural. Cuando el cerebro deja de recibir estímulos constantes, la transición entre vigilia y descanso se vuelve más fluida. La literatura reciente sobre el uso nocturno de pantallas señala de manera consistente que el tiempo de pantalla antes de acostarse está asociada con latencia de sueño más larga, es decir, con tardar más en dormirse.

Esto explicaría por qué muchas personas sienten que “se les ha ido la hora” sin darse cuenta. No solo se acuestan más tarde por estar usando el móvil, sino que además llegan a la cama con la mente más activada. Si se apaga una hora antes funcionaría como una especie de freno suave: permite recuperar una transición más natural hacia el sueño.

Dormir más y dormir mejor

La mejora no se limita solamente a dormirse antes. También puede influir en la calidad global del sueño. Una revisión sistemática en 2025 concluyó que un mayor tiempo de pantalla se asocia con peores resultados de sueño, incluyendo menor duración y peor calidad, con un efecto especialmente claro en población joven pero también relevante en adultos.

El uso de dispositivos en la franja de irse a la cama se ha relacionado con más interrupciones y peor percepción del descanso. Incluso si una persona consigue dormirse, va a llegar al sueño con más excitación fisiológica y mental lo que se traduce en un descanso más superficial.

Menos despertares y menos interrupciones nocturnas

Otro efecto menos comentado pero también muy relevante es la reducción de interrupciones. Tener el móvil cerca de la cama implica mantener abierta la puerta a sonidos, vibraciones, luces, mensajes o la tentación de “mirar la hora” y acabar viendo mucho más. Muchos expertos recomiendan incluso sacar el móvil del dormitorio.

En la práctica, cuando se apaga el móvil una hora antes ayuda a cortar ese hilo invisible que nos conecta con la actividad digital. Eso significaría una noche menos fragmentada, especialmente para personas con sueño ligero o tendencia a despertarse con facilidad.

Menos estrés mental al final del día

No todo el daño del móvil nocturno es insomnio. Puede que el efecto más evidente sea psicológico: revisar noticias, redes sociales o conversaciones de trabajo justo antes de dormir puede aumentar la activación mental, la comparación social, la rumiación y el estrés.

Apagar el móvil una hora antes introduce una frontera que hoy muchas personas no tienen. Ese límite ayuda a separar el día de la noche y reduce la sensación de estar siempre disponible, favoreciendo una bajada de revoluciones más coherente con lo que el cerebro necesita antes de dormir.

Menos procrastinación a la hora de acostarse

Hay un patrón que se estudia cada vez más: no es que muchas personas no tengan sueño, sino que retrasan la hora de acostarse por seguir con el móvil. Este es un fenómeno conocido como procrastinación del sueño y está asociado al uso nocturno del smartphone.

En este caso, al apagar el móvil una hora antes, se elimina el principal vehículo de esa procrastinación. Sin ese scroll infinito, sin vídeos automáticos y sin esos estímulos es más fácil que el momento de acostarse ocurra de verdad y no se vaya posponiendo.

Una rutina nocturna más estable

El sueño funciona mejor con señales predecibles. Cuando una persona mantiene una secuencia parecida cada noche, el cerebro empieza a asociar esas señales con el descanso. Apagar el móvil una hora antes puede actuar como el primer paso de esa rutina.