El torero Gonzalo Caballero rinde un emotivo homenaje a María Caamaño, la 'princesa futbolera': luce el traje rosa que prometió

Caballero viste un traje de luces rosa y oro en honor a María Caamaño, 'la princesa futbolera'
El torero explicaba hace unos días que el traje fue elegido en su momento por la propia María para distintos actos benéficos
La corrida de este domingo en Las Ventas es especial para Gonzalo Caballero. El diestro madrileño ha decidido rendir homenaje a María Caamaño, la menor fallecida recientemente tras años de lucha contra el sarcoma de Ewing. Para hacerlo, Caballero viste un traje de luces rosa y oro en honor a la menor, conocida popularmente como la “princesa futbolera”.
Horas antes de vestirse de luces en Las Ventas, Gonzalo Caballero compartía en su cuenta de Instagram una imagen cargada de simbolismo y emoción. En la fotografía aparece el capote amarillo y rosa con el nombre de María escrito a mano junto a un corazón, acompañado del mensaje: “Dios con nosotros. Mañana es el día. Fe y convicción”.
El homenaje no se limita únicamente al traje de luces. El capote elegido para la corrida también incorpora detalles especiales en recuerdo de María Caamaño.

El torero explicaba hace unos días que el traje fue elegido en su momento por la propia María para distintos actos benéficos relacionados con la fundación La Sonrisa de María, impulsada junto al propio Caballero para apoyar la investigación del cáncer infantil y ayudar a otras familias afectadas por la enfermedad.
Un traje en honor a María, una promesa
Según ha contado el propio torero, una promesa realizada a la hermana de María durante una visita en el hospital le hizo cambiar de idea después de que en un momento anunciara que no iba a volverse a vestir con ese traje. Caballero anunció que volvería a vestir de rosa y oro precisamente este 10 de mayo en Las Ventas, en una corrida que afronta como homenaje al recuerdo de la joven.
La cita de San Isidro llega además en un momento especialmente emotivo para Gonzalo Caballero, que ha reconocido públicamente la dificultad de asumir la pérdida de María. El torero afronta así una de las tardes más personales de su trayectoria en la plaza madrileña.
