Asun Domínguez, la patronista que 'corta trajes' en Instagram a los 'looks' de los famosos: "Tengo el ojo educado para ver los defectos"

Asun Domínguez, patronista
Asun Domínguez en su tienda de Donostia.. Redacción NIUS
  • En tres semanas logró 80.000 seguidores en Instagram

  • En una de sus publicaciones más exitosas saca a la luz los errores del vestido de Isabel Preysler en una boda en Sevilla

  • La reina Letizia "va como un pincel" y "es complicadísimo sacarle un defecto", dice esta patronista de Lasarte

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San SebastiánA punto de cumplir 60 años, Asun Domínguez lleva toda su vida entre patrones, hilos, máquinas de coser y remalladoras. Esta patronista industrial de Lasarte nunca ha dejado de trabajar y estudiar porque “este es un oficio muy duro”.

Tantos años dedicada a hacer patrones y ver defectos le han llevado a tener, como ella misma dice, “el ojo súper educado” y con esa mirada se enfrenta a un mundo en el que la moda, lamenta, “ha perdido el gusto por lo bien hecho, porque la prenda quede en su sitio”. “¡Ahora todo es oversize!”, exclama con pesar.

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Su punto de vista profesional y su forma clara y directa de expresarse, “sin pelos en la lengua”, aunque siempre educada, la han llevado a triunfar en redes sociales con sus videos como ‘patronista-analista”.

La coronación de Carlos III, Isabel Preysler...

El primero que grabó con la ayuda de sus compañeras Naiara y Jaione se centró en analizar la vestimenta de los asistentes a la coronación del rey Carlos III de Inglaterra el pasado 6 de mayo. “Me puse las botas en la coronación porque iban casi todos de cuadro”, bromea. Todo, eso sí, "desde un punto de vista patronista". Del evento le encantaron la reina consorte Camila o la reina Letizia. No así Katy Perry, para la que solo tiene un calificativo, "horrible". En su opinión, iba mal vestida "no por el traje en sí, sino por lo mal que le quedaba".

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Otra de las publicaciones que más ha gustado entre sus seguidores es aquella en la que analiza el vestido que lucía Isabel Preysler el 3 de junio en la boda de Sol Medina y Pedro Domínguez Majón en Sevilla. El vestido “no era feo”, aclara, pero “no le terminaba de encajar, seguramente porque era prestado”, apunta esta experta en costura. Las mangas demasiado largas y grandes y el vestido pequeño, como demuestran “las arrugas horizontales que se le forman bajo el pecho” fueron algunas de las valoraciones técnicas que Asun Domínguez hizo sobre el 'outfit' de la ‘socialité’.

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Nadie se libra del verbo afilado de esta experta que no distingue de clases sociales, rangos o profesiones. "Yo soy muy clara" y “eso sí, hablo de aspectos técnicos, no de mi gusto personal”, puntualiza. En una ocasión, “critiqué muchísimo a Jon Kortajarena, que en Cannes había lucido impecable con un esmoquin, y al llegar a la alfombra roja de Donostia lo hizo en vaqueros”, recuerda.

80.000 seguidos en tres semanas

"La elegancia es saber en cada momento qué ponerse", es la máxima de esta profesional que ha sabido adaptarse al devenir de los tiempos. Presente en TikTok y con frecuentes publicaciones en Youtube, esta guipuzcoana ha logrado sumar “80.000 seguidores en Instagram en apenas tres semanas”. Durante la pandemia alcanzó los 150.000 seguidores en Youtube gracias a un video en el que enseñaba cómo hacer una mascarilla en casa. Y ya son más de 300 las alumnas de toda España que asisten a sus clases online.

Preguntada por el error que más se repite entre las ‘celebrities’ a la hora de vestir, Asun Domínguez tiene claro que el fallo más habitual es que las prendas les queden pequeñas y “les tiren de manga o de pecho”. Eso sí, si hay un personaje del papel ‘couché’ al que nunca ha podido, hasta ahora, poner un ‘pero’: esa es la reina Letizia: “Va siempre como un pincel y es complicadísimo sacarle un defecto”, dice.

De su estilo directo saben bien sus alumnas. En la escuela presencial que abrió en 2014 en Donostia, Asun Domínguez y su equipo forman a una media de 160 alumnas cada cuatrimestre. Se dan cuenta de que este es un oficio duro en el que hay que estudiar, echarle horas, esfuerzo y dedicación. “En tres meses no se sale modista”, pero quienes persisten logran confeccionar sus propias prendas e incluso vivir de ello. Y, sobre todo, aprenden a valorar todo lo que hay detrás de cada prenda.

Esta donostiarra de adopción tiene claro que el problema actual es que el mundo de la moda está gestionado por economistas y no por los verdaderos expertos del sector como modistos, sastres o patronistas. De ahí que se comercialicen prendas “sin sentido” con las que solo se busca vender. “Estoy deseando hacer un vídeo sobre porqué muchas de las prendas que se comercializan hoy en día en tiendas muy conocidas llevan tantas gomas”, avisa la patronista. Y el que avisa, no es traidor.