Vacunas

La sanidad vasca revacunará "lo antes posible" a 98 bebés y cinco adultos que recibieron el suero caducado desde noviembre

Un niño recibe una vacuna
Se revacunará a 18 lactantes de dos meses de edad; 29 bebés de cuatro meses y 51 niños, de entre 11 y 12 meses.. Europa Press
Compartir

Vitoria-GasteizLa sanidad vasca volverá a vacunar a los 98 bebés y cinco adultos a los que se les inoculó las vacunas hexavalentes caducadas desde el pasado 30 de noviembre. Es decir, revacunará “lo antes posible” a 103 afectados que recibieron la vacuna entre el pasado mes de diciembre y la primera quincena de enero.

Osakidetza ha rebajado la cifra inicial de personas afectadas de 253 a 103, al constatarse que la fecha de caducidad de las vacunas era del 30 de noviembre y por tanto los que lo hicieron hasta esa fecha lo fueron con una dosis que no puede considerarse caducada. La Agencia Española del Medicamento ha determinado que, pese a que en la caja figuraba la fecha de caducidad del 30 de octubre, la validez real de las vacunas abarca hasta el 30 de noviembre. Osakidetza ya se ha puesto en contacto con las familias de los bebés y con el resto de afectados para comunicarles que les volverán a administrar la vacuna.

PUEDE INTERESARTE

La mayoría de los afectados son bebés. Así, la hexavalente será de nuevo inoculada a 18 lactantes de dos meses de edad; 29 de cuatro meses; 51 niños de entre 11 y 12 meses, y 5 adultos. La organización sanitaria de Donostialdea será la que deba revacunar al mayor número de personas.

Quiebro de seguridad

El consejero de Salud del Gobierno Vasco, Alberto Martínez, calificaba de “grave error” el suministro de vacunas hexavalentes (difteria, tétanos, tosferina, poliomelitis, hepatitis B y Haemophilus influenzae tipo B) caducadas.

PUEDE INTERESARTE

La noticia se conoció después de que EH Bildu pidiera explicaciones al responsable vasco de Salud sobre este asunto en el Parlamento Vasco. Al parecer, fue una enfermera de Errenteria la que se percató, hace unos días, de que las vacunas que se estaban poniendo, sobre todo a bebés, estaban caducadas.

A pesar de que desde Osakidetza han insistido en que no existe riesgo para la salud de los afectados, se ha abierto una investigación para determinar “dónde se ha producido el quiebro de seguridad”.