Los otros carnavales vascos, en los que sacos, pieles de ovejas y cencerros arrebatan el protagonismo a los colores vivos y las pelucas
Los carnavales rurales vasco-navarros se han ido recuperando en los últimos años y adquiriendo gran protagonismo
Quemado, ahogado o devorado por buitres: el trágico final de Markitos, Toribio o el Porretero, los personajes del Carnaval alavés
Vitoria-GasteizMientras que durante el Carnaval, las grandes ciudades del País Vasco y de Navarra se llenan de las omnipresentes pelucas, disfraces de vibrantes colores, lentejuelas y accesorios varios, en las zonas rurales perviven los carnavales más arraigados a la tradición, a la naturaleza y a la Madre Tierra. Festejos donde los protagonistas responden a nombres como Ziripot, Markitos o los joaldunak. Carnavales rurales donde abundan los disfraces hechos con sacos, pieles de ovejas o paja.
Si hay en Euskadi un Carnaval famoso ese es, sin duda, el de Tolosa, sin embargo a lo largo y ancho de nuestra geografía existen otros carnavales, más desconocidos, sí, pero llenos de historia, mitología, rituales paganos. Existen casi tantas formas de celebrarse como variantes hay en euskera para nombrarlos. Así, aunque principalmente se suele traducir como Inauteriak o ihauteriak, según la comarca, no es raro el empleo de otros nombres como aratusteak, ihoteak o inoteak.
Distintos nombres, distintos ritos, atuendos y formas de festejar un rito ancestral con el que los vascos despedían el invierno y daban la bienvenida a la primavera. Estos son algunos, que no todos, de los carnavales más pintorescos por estos lares.
Carnaval de Zalduondo
Partimos este recorrido carnavalesco, por Álava. Hay que remontarse a 1793 para encontrar las primeras referencias al que, tal vez sea, el carnaval más popular de la Álava rural, el de Zalduondo. Este pequeño pueblo recuperó sus carnavales rurales hace ahora 51 años y desde entonces, cada año Markitos se convierte en el personaje más célebre de Zalduondo y al que año tras año, le espera un final aciago: los habitantes de la zona lo queman en la hoguera
Markitos pasea cada domingo de carnaval por todo el pueblo luciendo una vestimenta discreta de pantalón negro, americana gris y txapela, solo rota por un llamativo collar de 13 huevos pintados. El personaje representa todos los males del pueblo y por eso, tras ser juzgado es sentenciado a arder en la hoguera. El fuego permite así expiar todos lo pecados de los vecinos de Zalduondo.
También en Álava, los carnavales de Ilarduia, Eguino y Andoin son de interés cultural. Los tres municipios de la Llanada Alavesa recuperaron estos festejos de invierno y en la actualidad los celebran conjuntamente y tienen al Hombre de Paja, como su particular protagonista y que comparte destino con su vecino de Zalduondo.
Carnaval de Mundaka
Los carnavales de la localidad costera de Mundaka son únicos no solo en Vizcaya sino en toda Euskadi. Aquí, los hombres visten de blanco y se llaman 'atorrak' y cada año, dirigidos por un director que viste de negro, cantan por las calles del municipio y componen una nueva canción para contar lo que ha pasado durante ese último año en el pueblo.
Las otras protagonistas de la fiesta son las 'lamiak'. Las mujeres de Mundaka se visten con una especie de hábito negro, pelucas blancas y rostros maquillados también en color blanco y
Carnaval de Ituren-Zubieta
Uno de los carnavales más pintorescos y, desde luego, el más madrugador, es el que cada año se celebra el lunes y martes siguientes al último domingo de enero en dos pequeñas localidades del Alto Bidasoa: Ituren y Zubieta. Una fiesta que tiene los cencerros como banda sonora y a los ‘joaldunak’, como protagonistas.
Ataviados con gorro cónico o ttuntturo, pañuelo, camisa y un chaleco de piel de oveja, faja, enagua, abarcas y látigo, ‘los que portan cencerros’, traducción de ‘joaldunak’, marchan al son de los cencerros que llevan a la espalda para ahuyentar los malos espíritus.
El lunes, los ‘joaldunak’ cubren los tres kilómetros de distancia que separan Zubieta de Ituren. Allí, en el puente de Zubiburu se encontrarán con los ‘joaldunak’del barrio de Aurtitz y juntos recorrerán las calles de Ituren hasta llegar a la plaza. Al día siguiente, martes, se repite el acto pero al revés, son los de Ituren los que visitan a los de Zubieta. Son variados los actos y los personajes que participan en los carnavales de Ituren y Zubieta: el Oso o Hartza, sus bestias, los carneros, etc.
Carnaval de Lantz
También en Navarra tiene lugar otro de los máximos exponentes del carnaval rural vasco-navarro. Se trata del Carnaval de Lantz, que se celebra el domingo, lunes y martes previos al miércoles de ceniza.
Cuenta la leyenda que 'Miel-Otxin' era el peor y más temido de los bandidos, y los vecinos, hartos de sus fechorías, decidieron capturarlo. No sin antes disfrazarse y llevar máscaras para no ser conocidos y evitar represalias. Tanto 'Miel-Otxin' como su compinche 'Zaldiko', mitad hombre mitad caballo, habían atacado al enorme y querido 'Ziripot', un hombre muy querido que regala cuentos e historias a los habitantes de Lantz.
Cuando anochece, los vecinos de Lantz se visten de diferentes personajes y salen a la calle a representar lo que cuenta la leyenda que, al igual que en otros municipios termina con un final funesto para el malvado 'Miel-Otxin' que tras ser atrapado por las gentes de Lantz armadas con horcas, azadas y estacas muere quemado. Como curiosidad, cabe recordar que esta celebración, en concreto, se recuperó, tras ser prohibida en la Guerra Civil, gracias al empeño de Julio y Pío Caro Baroja.
Carnaval de Alsasua
En Alsasua, los 'Momotxorros' son los protagonistas de su carnaval rural que tiene lugar el martes anterior al Miércoles de Ceniza. Por las calles del municipio ese día se imponen los colores azul de los pantalones, el blanco de las camisas y el rojo que simula la sangre de cordero o cerdo y que impregna las ropas y la piel de los 'Momotxorros'. En la cabeza llevan una cesta de la que cuelgan pieles de oveja y cuernos de vaca y de los enormes cuernos cuelgan sobre la cara crines de caballo. A la espalda los cencerros causan un verdadero estruendo y en la mano llevan un "Sarde" con el que asustan a diestro y siniestro.
Otros personajes que han ido adquiriendo protagonismo en los carnavales de Alsasua los últimos años son las brujas, las mascaritas, envueltas en sobrecamas multicolores y el rostro cubierto de puntillas; el 'macho cabrío' o los 'Juantramposos', personajes rellenos de hierba seca emparentados y los 'Zaku zaharrak' de Lesaka.
Carnaval Lesaka
Los personas típicos del reconocido Carnaval de Lesaka son los 'Zaku-zaharrak'. El nombre a muchos tal vez no les suene pero la imagen de vecinos embutidos en sacos llenos de paja con la cara cubierta por pañuelos, que portan vejigas infladas para golpear a la gente que recorre las calles del pueblo al atardecer. Cuando se cansan, se sientan en el suelo unos encima de otros para reposar.
El domingo al atardecer, la comitiva de hombres con la cara cubierta y vestidos con sacos de paja recorre las calles persiguiendo a la gente con vejigas infladas. 'Mairuak', mujeres vestidas con cintas, y 'Goitarrak', hombres y mujeres vestidos de blanco con cascabeles, con jersey y txapela roja tocando las castañuelas completan la comitiva que ameniza las calles de este popular carnaval que atrae cada año a muchos visitantes a Lesaka.