Las gaviotas, vecinas indeseadas en Sestao, Vizcaya: se pide ayuda a los ciudadanos para controlarlas
Sestao quiere hacer un censo con la localización de los nidos de gaviotas con ayuda de los vecinos
Las gaviotas vascas se vuelven urbanitas y los ayuntamientos tratan de frenar su invasión
BilbaoDe un tiempo a esta parte, las gaviotas han dejado de ser parte de los paisajes costeros vascos con sus graznidos mezclándose con el rumor del mar y sus vuelos sobre los arenales, para convertirse en una especie de nuevas urbanitas, dispuestas a hacerse un hueco en las ciudades del interior, lo quieran o no sus vecinos. En Sestao (Vizcaya), por ejemplo, llevan años viendo como aumentan las gaviotas en sus calles, haciendo ya la competencia a las clásicas palomas, y generando problemas de convivencia.
La menor presencia de depredadores, la búsqueda de alimento y refugio las llevan a mudarse de la primera línea de playa a otras zonas de la geografía vasca. Quienes viven cerca de ellas saben que son animales ruidosos y madrugadores, que generan “ruidos contantes a primeras horas del día”.
Además las gaviotas a veces se muestran agresivas con animales domésticos, incluso con lo seres humanos a quienes cada vez temen menos, de hecho, no son infrecuentes en los arenales los robos de comida a turistas y locales. Desde hace un tiempo, ponen sus nidos en edificios de vecinos y alteran la convivencia.
Hartos de las molestias que generan y temerosos de que el fenómeno vaya a más, en este municipio vasco han decidido hacer caso al refrán y ‘prevenir antes que curar’. Así, el Ayuntamiento de Sestao ha puesto en marcha una campaña preventiva para hacer frente al incremento de la nidificación de gaviotas en edificios del municipio. La retirada a tiempo de nidos para impedir la cría es la medida más eficaz para erradicarlas.
Un censo municipal con ayuda vecinal
El primer paso, es localizar con precisión los tejados, terrazas, patios o buhardillas del término municipal en las que las gaviotas deciden asentarse para poner sus nidos. Para ello, la colaboración ciudadana es determinante y los responsables municipales solicitan ayuda a los residentes para que alerten si ven gaviotas en su edificio.
Pero que nadie se lleve a engaños, avisar de la existencia de un nido “no implica en ningún caso su retirada automática”. En esto, la institución municipal tiene las manos atadas porque cualquier intervención requiere de “la autorización correspondiente” y “debe realizarse de forma coordinada, proporcionada y respetuosa con el entorno natural”.
Aquellos que las vean deberán detallar la dirección del inmueble, la zona aproximada donde se ha detectado el nido y si se trata de una situación nueva o reiterada de años anteriores. Con estos datos, el consistorio elaborará un censo municipal que será remitido al departamento de Medio Natural y Agricultura de la Diputación Foral de Bizkaia, organismo competente para evaluar y autorizar, en su caso, posibles actuaciones conforme a la normativa vigente.
Las comunicaciones podrán realizarse hasta el próximo 27 de febrero a través del correo electrónico incidencias@sestao.eus, del Registro Municipal o de la Sede Electrónica del Ayuntamiento. De manera paralela, el Consistorio ha comenzado a colocar bandos informativos en los portales de los edificios para garantizar que la información llegue al conjunto de la población.