El Comité Asesor de la Hormona del Crecimiento denegó tres veces el tratamiento y la familia recurrió a una clínica privada
Gonzalo Pin, pediatra, explica qué provoca una baja estatura: "Es un déficit de una hormona en la infancia"
San SebastiánOsakidetza condenada de nuevo por negarse, de forma reiterada, a administrar la hormona del crecimiento a una niña guipuzcoana. El Tribunal Supremo obliga a la Sanidad vasca a reintegrar los 22.580,78 euros a la familia de la menor, la cantidad que se gastaron para sufragar este tratamiento en una clínica privada.
Se trata del segundo varapalo judicial para el Servicio Vasco de Salud por negarse a administrar este tratamiento para crecer a uno de sus pacientes, demostrándose luego que era eficaz y pese a contar con el aval de profesionales de Pedriatría.
Yeray, el menor guipuzcoano que demandó a Osakidetza por denegarle la hormona del crecimiento y venció en los tribunales, puso rostro recientemente a una batalla judicial que ha durado tres años y que ha librado de la mano de su incansable madre Patricia. El TSJPV ratificó el fallo de un juzgado de Donostia que condenaba a Osakidetza a pagar los 4.705,64 euros, una parte de lo que esta familia gastó en una clínica privada para que Yeray pudiera recibir el tratamiento que la Sanidad Pública Vasca le negó.
La pediatra de la niña solicitó tres veces el tratamiento
También tres años ha durado el proceso judicial entre esta otra familia guipuzcoana y el Servicio Vasco de Salud, aunque en este caso el asunto ha llegado hasta el Tribunal Supremo el resultado ha sido una nueva condena a Osakidetza para que reembolse el dinero solicitado, en este caso más de 22.500 euros.
Según recoge la sentencia, los problemas de crecimiento de la niña se detectaron cuando la pequeña solo tenía dos años y fueron constatados por distintos especialistas. En un año, una pediatra de Osakidetza diagnosticó a la menor y aconsejó la administración de la hormona del crecimiento, la cual solicitó hasta en tres ocasiones. Sin embargo el Comité Asesor de la Hormona de Crecimiento de Osakidetza, que regula la dispensación de este tratamiento para casos de deficiencia confirmada, rechazó las tres solicitudes que recibió en relación a este caso.
Ante esta situación, en marzo de 2019 la familia optó por acudir a la sanidad privada y pagaron de su bolsillo los más de 22.500 euros que costó el tratamiento que, por cierto, fue efectivo: “una excelente respuesta al mismo, mejorando sustancialmente el percentil de talla, la velocidad de crecimiento y la predicción de talla adulta”.
Esa es la cantidad que reclamaban que Osakidetza les reembolsara y por la que han peleado en los tribunales durante tres largos años. Una tras otra, las distintas instancias judiciales, por las que ha ido pasando el caso, han dado la razón a esta familia: primero, el Juzgado de lo Social de San Sebastián; después, el TSJPV y por último, el Tribunal Supremo cuya decisión, emitido el pasado 11 de marzo, es firme y podría sentar jurisprudencia.
En los últimos meses son ya dos las sentencias judiciales que condenan a Osakidetza por negarse a administrar este tratamiento para crecer, pese al consejo de los propios pediatras, y denegar de forma reiterada el tratamiento. Así ocurrió también, en el caso de Yeray, el menor de Lasarte-Oria (Guipúzcoa).

