Los bomberos advierten que son una especie protegida y que con el calor se desplazan más
Miles de abejas se concentran en forma de "pelota" en lugares insólitos
BilbaoLas altas temperaturas no solo nos tienen a los seres humanos algo más alterados de lo habitual, también otras especies sufren los rigores del calor. Es el caso de las colmenas de abejas que estos días, en los que aprieta el sol y sube el mercurio, se ven obligadas a desplazarse y en muchos casos a migrar a zonas urbanas, colonizando, en ocasiones, lugares de lo más insospechados.
Ha ocurrido en Vizcaya, donde el cuerpo de bomberos ha tenido que retirar a todo un enjambre que se había colado en el interior de una vivienda. La imagen tomada por los propios Bomberos y Bomberas de Bizkaia y subida a sus redes, muestra la impactante estampa de cientos de estos insectos cubriendo el cristal y el marco de una ventana.
La reacción de muchos ante el volumen de estos insectos y su zumbido puede llevar a oscilar entre la repugnancia, el pavor o la simple curiosidad, pero los bomberos advierten de que se trata de una especie protegida. La población de abejas está disminuyendo como consecuencia, entre otras cosas, del cambio climático, de las catástrofes ambientales y del uso de plaguicidas.
Los expertos alertan de que que sin ellas, sin las abejas, a los humanos nos quedarían sólo unos años de vida. Son, por tanto, esenciales para la supervivencia de la vida en la tierra y es que la producción de alimentos a nivel mundial y la biodiversidad terrestre dependen de su polinización.
La clave del éxito del traslado: la abeja reina
De ahí que, en caso, de encontrarnos una colmena en un lugar que no debería, la forma de proceder es alertar a los bomberos y que ellos las retiren, como vienen haciendo los últimos días con relativa frecuencia: “Estamos realizando numerosas intervenciones para recogerlas, ya que se trata de una especie protegida, sin causarles ninguna molestia”.
La clave para llevar a cabo la operación de traslado con éxito pasa por la abeja reina, ya que la colonia la seguirá allá donde vaya. Así ocurrió en esta intervención en Vizcaya, donde los bomberos consiguieron recoger a la reina y “las demás ayudaron y entraron por la abertura hecha en la caja de transporte”.

