Una rareza en Guipúzcoa: un pez espada nada tranquilamente dentro del puerto ante el asombro de vecinos y turistas
En buen estado, el pez espada salió del puerto por sus propios medios "con el cambio de marea"
Vuelve al mar, con 20 kilos más, la foca gris que llegó a la costa vasca enferma y débil hace tres meses
San SebastiánEn plena era digital, en la que casi todo el mundo vive con un smarthphone pegado a la mano, cualquier acontecimiento por ordinario que sea es susceptible de ser grabado o fotografiado, no digamos entonces si el evento que sucede ante nuestros ojos es algo insólito. Hay que darle al botón del 'rec', sí o sí. Es lo que ha sucedido esta semana en el puerto guipuzcoano de Getaria.
Mientras varias personas, locales y turistas, paseaban por la zona, de pronto alguien avistó, muy cerca del muelle y nadando entre las embarcaciones atracadas, a uno de los depredadores marinos más veloces y voraces: un pez espada.
Su presencia en aguas vascas es tan infrecuente que pocos se resistieron a sacar el móvil y grabar las andanzas de este ejemplar, más propio de aguas tropicales y templadas, por el puerto guipuzcoano. “Lo he visto y es impresionante el color”, “increíble” o “menudo espectáculo”, son algunos de los comentarios de los afortunados que pudieron ver en persona al animalito nadando dentro del puerto, ajeno a tanta expectación.
Veloces y voraces
Unas imágenes que la empresa de avistamiento de cetáceos y fauna marina, VerBallenas, ha colgado en sus redes, y que califica de “impresionantes”. El animal, en perfecto estado, entró y salió del puerto por sus propios medios, aprovechando “el cambio de marea”.
La imagen del ‘Xiphias gladius’ es, sin duda, imponente, con un cuerpo y un morro alargados, se caracteriza por esa especie de pico, similar a una espada grande y aplastada, pero además son peces capaces de alcanzar los 100 kilómetros por hora y capaces de ingerir a sus presas de una sola vez, tal es su voracidad.
Típico de aguas tropicales y templadas, no es raro ver algunos ejemplares en alta mar en el Cantábrico, de hecho, desde VerBallenas admiten que “los vemos con mucha facilidad en nuestras salidas en el mes de Julio”. Lo que es cero habitual, es que se acerquen a la costa y se dejen ver próximos a zonas urbanas, como ha ocurrido en esta ocasión.
De vez en cuando, el mar da estas sorpresas y ejemplares de aguas profundas se acercan al litoral para asombro de quienes los observa, Ocurrió el pasado mes de septiembre en Hondarribia, cuando un imponente tiburón azul de metro y medio de longitud estuvo nadando durante varios días cerca del puerto. La sorpresa de quienes avistaron al animal fue mayúscula, especialmente entre quienes suelen bañarse en el puerto. Presente en todos los océanos y mares del mundo, al tiburón azul o tintorera no se le suele ver cerca del litoral.