La leyenda negra del ‘Paso del Diablo’, en el monte Anboto: el peligroso punto que se ha llevado la vida de varios montañeros

Esta semana una joven de 18 años moría tras sufrir una fatal caída de 30 metros en el monte Anboto
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BilbaoSi hay una montaña emblemática en Euskadi, con permiso del Gorbea, cima referente del montañismo vasco, esa es el Anboto. Con sus 1.331 metros de altitud, la cumbre más alta del Parque de Urkiola, es para muchos vascos un lugar casi sagrado, no en vano, es la morada de la diosa Mari, según la mitología vasca. En la cresta de esta mítica montaña, entre Álava y Vizcaya, se encuentra el temible 'Paso del Diablo', un punto en el que un simple resbalón puede ser fatal. Los vascos y la montaña: una historia de amor, a veces con final trágico.
El peligro aumenta con niebla, viento, lluvia y hielo, ya que la roca está muy pulida por el paso del tiempo y por el paso de miles de montañeros por este lugar. Pero, también, en verano puede ser mortal, de hecho, en junio de 2022 un turista británico se despeñó muy cerca de ese lugar.
El paraje de innegable belleza ha ido cosechando con el tiempo su propia leyenda negra, y es que son numerosas las personas que se han dejado la vida aquí. La última víctima mortal, una joven de 18 años que sufrió una caída de más de 30 metros este mismo miércoles 19 de agosto y que, tras ser rescatada, fallecía un día más tarde en el hospital.

El poder de atracción del Anboto hacia los amantes de la montaña es innegable, pero sus pronunciadas pendientes, la roca caliza muy resbaladiza, incluso con buen tiempo, y tramos aéreos muy expuestos, sumados a la frecuente densa niebla que lo envuelve, lo convierten en un paraje no apto para inexpertos o para quienes padecen de vértigo.
"Precioso, pero muy peligroso"
El Anboto cuenta entre sus aristas con una que, hace honor a su nombre, conocida como el ‘Paso del Diablo’. Tal vez el lugar más temible de la montaña vasca, una especie de punto negro, similar a los que en la red viaria señalan lugares con alta concentración de accidentes, pero en su versión montañera. “Caminar por esta arista es flotar entre nubes y vértigo, con el corazón latiendo al ritmo del paisaje. Una de esas rutas que te hacen sentir pequeño… y más vivo que nunca”, así resume un montañero su experiencia pasando del Alluitz al Anboto a través del ‘Paso del Diablo’: “El Paso del Diablo te recuerda que aquí la montaña no se conquista, se respeta”.
A lo largo de los últimos años se han registrado un sinfín de accidentes y rescates en este lugar en el que más de una decena de personas han muerto. En redes son muchos los usuarios que advierten de la peligrosidad de ese lugar: "Es precioso pero muy peligroso", "algunos ya no están para contarlo" o "mucho cuidado porque no serías el primero que se va para abajo en ese paso".
