Uno de los elementos determinantes para el juez ha sido que la bicicleta implicada en el accidente ya había recibido una advertencia por problemas en los frenos antes del siniestro
El magistrado considera que existió una actuación negligente y una falta de diligencia suficiente para garantizar que la bicicleta pudiera utilizarse con las debidas condiciones de seguridad
BilbaoEl Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Bilbao ha condenado al Ayuntamiento a indemnizar con 24.982 euros a un usuario de Bilbaobizi que sufrió un grave accidente después de que fallara el sistema de frenado de la bicicleta que había alquilado. La resolución, fechada el pasado 27 de mayo y todavía recurrible, considera que el siniestro estuvo relacionado con un mantenimiento deficiente de la bicicleta.
El caso se remonta al 18 de abril de 2023, cuando el afectado utilizó una de las bicicletas del servicio municipal de préstamo, que en aquel momento estaba gestionado por la UTE Next Bike Sagalés. Durante su recorrido por Bilbao, el hombre comenzó a descender por la calle La Salve. Fue entonces cuando, según los hechos que considera acreditados el juez, el mecanismo de frenado dejó de responder correctamente.
La bicicleta continuó su trayectoria cuesta abajo y el usuario perdió el control. No pudo realizar el giro previsto hacia Huertas de la Villa y terminó entrando en la zona del parque de Plaza de La Salve. Allí impactó con las dos ruedas contra los bordillos, provocando que ambas reventaran, antes de acabar cayendo al suelo.
El usuario reclamó posteriormente una indemnización al Ayuntamiento de Bilbao al considerar que el accidente se había producido como consecuencia del estado de la bicicleta. Sin embargo, el Consistorio rechazó inicialmente la reclamación patrimonial.
Una bicicleta que ya había sido señalada
Uno de los elementos determinantes para el juez ha sido que la bicicleta implicada en el accidente ya había recibido una advertencia por problemas en los frenos antes del siniestro.
En concreto, otro usuario había comunicado el 28 de marzo de 2023, tres semanas antes del accidente, que el sistema de frenado de esa misma bicicleta no funcionaba correctamente. Según recoge la resolución, aquel ciudadano también había sufrido una caída mientras utilizaba la bicicleta.
Este antecedente adquiere especial importancia porque posteriormente se elaboró un parte de reparación en el que se apuntaban deficiencias en el sistema de frenado. El documento señalaba que los frenos presentaban poca tensión y que el trasero estaba flojo.
La existencia de esa incidencia previa es uno de los argumentos utilizados por el magistrado para concluir que el servicio no había respondido de manera adecuada a las deficiencias detectadas en la bicicleta.
La conclusión judicial contrasta, además, con el informe elaborado por la Policía Municipal después del accidente. Los agentes que inspeccionaron la bicicleta consideraron que tanto el freno delantero como el trasero se encontraban en perfecto estado.
El juez, sin embargo, otorga mayor peso al conjunto de las pruebas disponibles, especialmente a la incidencia registrada semanas antes y al posterior parte de reparación, que reflejaba problemas en los frenos.
El testimonio de una testigo, clave para reconstruir el accidente
La resolución también concede relevancia al testimonio de una mujer que presenció el accidente. Su declaración permitió al magistrado valorar las circunstancias en las que se produjo la caída y, especialmente, la velocidad a la que descendía la bicicleta.
La testigo explicó que vio al usuario bajar rápidamente hacia la zona peatonal en la que se encontraba. A partir de su relato, el juez considera poco probable que el ciclista no intentara utilizar los frenos ante una situación que podía representar un peligro evidente.
Para el magistrado, la declaración de esta testigo encaja además con el antecedente registrado en la bicicleta y con las discrepancias existentes entre el informe policial y el parte posterior de reparación.
De este modo, la sentencia considera acreditado que el fallo del sistema de frenado fue el elemento que desencadenó la pérdida de control y el posterior accidente.
El juez entiende que el usuario sufrió un perjuicio que no estaba obligado a asumir y relaciona directamente el siniestro con el estado de conservación de la bicicleta. En su valoración, el mantenimiento defectuoso del vehículo fue determinante para que se produjera el accidente.
Una condena al Ayuntamiento y a la empresa responsable
La resolución apunta también a la responsabilidad en la gestión y mantenimiento del servicio. El magistrado considera que existió una actuación negligente y una falta de diligencia suficiente para garantizar que la bicicleta pudiera utilizarse con las debidas condiciones de seguridad.
La sentencia atribuye esa responsabilidad tanto al servicio municipal como a la empresa encargada de su gestión y considera que no se adoptaron las medidas necesarias después de que se hubiera advertido de los problemas en el sistema de frenado.
Como consecuencia, el Ayuntamiento de Bilbao deberá abonar 24.982 euros al afectado. A esta cantidad se suman las costas del procedimiento, fijadas en 600 euros, que también recaen sobre el Consistorio y la empresa declarada responsable.
El fallo todavía no es definitivo. Tanto el Ayuntamiento como las partes afectadas tienen la posibilidad de recurrir la decisión ante el Tribunal Superior de Justicia.

