Estefi Etxebeste, la educadora infantil que se ha convertido en la primera mujer del mundo en levantar una piedra de 166 kilos: “A lo estético no le doy importancia”
A sus 23 años, la de Ituren se ha hecho con el récord mundial solo tres años después de empezar como harrijasotzaile
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San SebastiánEstefi es una mujer “grande”, solo así puedes afrontar el reto de levantar una piedra de, ni más ni menos, 166 kilos. “Para levantar piedras así tienes que tener peso”, zanja. Para convertirse en la primera mujer del mundo en alzar una piedra rectangular de 166,4 kilos, la harrijasotzaile tuvo que entrenar mucho a nivel mental y físico, pero también tuvo que engordar 12 kilos. “Los cojo fácil”, admite, al tiempo que añade “yo a lo estético no le doy importancia”. Cada vez más mujeres se acercan a esta disciplina del deporte rural vasco, como es el caso de Eider Durana: "Levantando piedras, conecto con mis raíces".
A sus 23 años, la de Ituren (Navarra) solo lleva tres en los Herri Kilorak, los deportes rurales vascos, un mundo al que sin embargo ha sido desde niña aficionada, “íbamos a ver al aizkolari Iker Vicente” y “el tema de levantar piedras me atraía pero no me atrevía a probar”. Fue un regalo el que la hizo superar esa timidez e intentarlo.
En aquella primera clase, levantó 50 kilos, “fácil” y siguió con una de 75 kilos. Aquella veinteañera “tenía futuro” y en la escuela le animaron a seguir entrenando. Tres años después aquí sigue ahora con el récord mundial en su poder. De momento, no se marca a corto plazo nuevos desafíos y prefiere disfrutar de las mieles de su último éxito.
Una educadora infantil 'de piedra'
Así, mientras muchas chicas de su edad acuden al gimnasio o se apuntan a crossfit, ella siente que está donde debe estar, dispuesta a aprovechar “mi momento”, pero sin temor a renunciar cuando lo considere oportuno, “si quiero ser madre en un futuro, una retirada a tiempo es una victoria porque apoyamos la piedra en el vientre y eso podría ocasionarme problemas a futuro”, relata.
Estefi siempre se ha sentido bien recibida e integrada en un mundillo, al que cada vez se acercan más mujeres deportistas, aunque siga estando copado por hombres. Solo hay una cosa que esta harrijasotzaile lamenta y es la falta de igualdad, también en este como en otros muhcos deportes y ámbitos, entre mujeres y hombres, “por ejemplo, a la hora de cobrar”.
Su otra pasión son los niños. De hecho, cursa su último año de Educación Infantil y en unas semanas comenzará las prácticas en una escuela. “Cuando coges una piedra de 166 kilos todo el cuerpo se centra en eso, así que veo más fácil lesionarme cogiendo a un crío en la escuela que con la piedra”, bromea.