Un paciente terminal para la Sanidad pública vasca salva la vida en la privada
La justicia da dos veces la razón al paciente y condena a Osakidetza a abonarle más de 82.000 euros que gastó en la privada
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Vitoria-GasteizPrimero fue un juzgado de Vitoria el que condenó a Osakidetza y ahora, es el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) el que ratifica que la Sanidad Pública Vasca tiene que pagar a un paciente el dinero que éste se gastó en la sanidad privada, más de 82.000 euros. Osakidetza consideró que este septuagenario era un paciente terminal, es decir, incurable y que ya no respondía a los tratamientos y por tanto, tenía un pronóstico de vida limitado.
Sin embargo, el hombre acudió a la sanidad privada y logró salvar la vida. Recientemente, el TSJPV emitió otra sentencia relacionada con Osakidetza, en la que rebajaba de 221.000 euros a 42.000 euros, el dinero que la sanidad vasca debía abonar a los familiares de un hombre por su fallecimiento en el Hospital vizcaíno de Basurto.
En septiembre de 2022, el hombre de 71 años sufrió una caída e ingresó con un traumatismo cráneo-encefálico en el hospital Santiago de Vitoria. De allí, fue trasladado al hospital de Leza y en noviembre, de nuevo volvió a la capital alavesa donde ingresó en Neurocirugía al sufrir un deterioro neurológico. Un mes más tarde, ingresaba en la UCI para la colocación de un drenaje ventricular externo, pero no mejoró.
Se salvó fuera del sistema
Los profesionales médicos, según informa El Correo, acordaron no someterle a tratamientos invasivos y valorar su evolución. Así, el paciente fue trasladado a planta y se informó a la familia de que, en caso de empeorar, no era "subsidiario" de una intervención quirúrgica, ni de reingresar en la UCI o de que se le practicaran maniobras de reanimación cardiopulmonar.
A principios de enero de 2023, la familia solicitó el alta voluntaria y lo trasladaron a la Clínica Universitaria de Navarra donde primero le implantaron un drenaje ventricular externo y días después, una válvula para reducir la presión intracraneal, después continuó la rehabilitación en el hospital Aita Menni.
En total, desembolsaron 66.249 euros en la clínica de Pamplona y 16.241,02 en el centro hospitalario vasco. La familia reclamó a Osakidetza que le abonara estas cantidades y ante su negativa, acudieron a los tribunales. La justicia entiende que el paciente recurrió a la sanidad privada en una situación de riesgo vital y que ha reclamado el pago dentro de los cinco años de plazo que establece la ley