Paralizado el desahucio de una abuela, su hija y sus dos nietas menores en Bilbao

Estaba previsto que la comitiva judicial llegara a las 09.00 horas de este lunes 26 al domicilio.. Redacción Euskadi
Compartir

BilbaoPatricia, su hija Yolanda y sus dos nietas menores de edad podrán, de momento, seguir en la vivienda en la que residen en el barrio bilbaíno de Santutxu, después de que hoy no se haya ejecutado el desahucio de esta familia, tal y como estaba previsto. El propietario del inmueble es el ex marido de Patricia, al que, tras el divorcio, una sentencia judicial le otorgó la propiedad del piso. Es "un caso complicado", advierten desde el Sindicato de Vivienda AZET. El desahucio se ha dado por paralizado, aunque, no ha habido una confirmación oficial: "Hasta que no recibamos la confirmación oficial no nos iremos del portal de Patricia".

Ante el número 94 de la calle Iturribide de Bilbao, este lunes 26 de octubre se han concentrado decenas de personas para protestar por el desahucio de estas cuatro mujeres. Medios de comunicación, agentes de la Ertzaintza y de la Policía Municipal han completado una escena que recordaba a la de otros lanzamientos, como el ocurrido el pasado viernes en Vitoria, cuando una familia con seis hijos menores fue desalojada de la vivienda en la que residían desde hace ocho años.

PUEDE INTERESARTE

Sin embargo, la comitiva judicial no ha hecho acto de presencia en este inmueble del barrio de Santutxu a la hora fijada y además, el dispositivo policial se ha retirado. El sindicato de vivienda Azet se felicitaba ante los primeros indicios que apuntaban a la paralización de este desahucio, si bien “estamos a la espera de la confirmación por parte del juzgado”, matizaban desde el colectivo.

A la espera de confirmación

De momento, los allí congregados no se mueven mientras esperan que alguien les verifique que, efectivamente, el lanzamiento de Patricia y su familia no se va a producir. "Hasta que no recibamos la confirmación oficial no nos iremos del portal de Patricia", anuncian.

PUEDE INTERESARTE

El caso de esta familia, denuncian desde AZET Etxebizitza Sindikatua , "es complicado”, porque el propietario de la vivienda es además el ex marido de Patricia, a pesar de que ella compró la vivienda con él y “participó en el pago” del inmueble, tal y como apuntan desde el sindicato, pero no figura en las escrituras.

Así, durante el proceso de divorcio, un juez decretó que “la propiedad de este piso es del ex marido”, según AZET, poniendo “por encima la necesidad de hacer negocio con ella” de este hombre que el derecho a la vivienda de ella. Todo, pese a que esta organización insiste en que él es dueño de otras dos casas, “una de ellas en la que reside y otra que tiene alquilada”. Patricia, su hija Yolanda y sus dos nietas menores de edad “están en situación de vulnerabilidad” y “sin alternativa habitacional”, denuncian.