Tres guardias civiles de Lugo le salvan la vida a un niño de dos años atragantado: "Es el mejor servicio en 30 años"

Ángel Rubinos, Diego Santomé y César González llevan entre 35 y 42 años en el cuerpo y este ha sido "su servicio más satisfactorio".
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Noelia y su marido, José Manuel, se encontraban en casa, que está próxima a la Comandancia de la Guardia Civil de Lugo, junto a sus tres hijos, de 16, 13 y 2 años de edad. Alrededor de las tres del mediodía el menor de ellos, Bruno, que estaba durmiendo, comenzó a convulsionar. "Se despertó haciendo gestos extraños, convulsionó y se empezó a asfixiar", cuenta la madre. El padre intentó hacerle los primeros auxilios pero no daban resultado.
Se empezó a poner azul y ante la tardanza de los servicios de emergencia los padres tomaran una decisión:; acudir a la Guardia Civil. Con ese gesto salvaron su vida. La maniobra de primeros auxilios que le practicaron fue efectiva. Bruno volvió a respirar y recuperó la consciencia.
"Es el servicio más satisfactorio de nuestras vidas"
Ángel Rubinos, Diego Santomé y César González llevan entre 35 y 42 años en el cuerpo y coinciden en que salvarle la vida al menor ha sido "el servicio más satisfactorio de sus vidas", según relatan a El Progreso. Los padres reconocen que los agentes lograron salvar su vida, porque temieron que hubiera sido víctima de un ictus o que pudiera estar sufriendo síntomas de una muerte súbita. El menor se encontraba "inconsciente y no respiraba", pero todo se debió a un atragantamiento.
Desde la Comandancia de la Guardia Civil de Lugo señalan que llevan varios años formando a sus agentes en técnicas de primeros auxilios y soporte vital básico, así como en el uso de desfibriladores.
La Guardia Civil recuerda a la ciudadanía las siguientes recomendaciones básicas ante un posible atragantamiento de un menor:
- Mantener la calma y actuar con rapidez.
- Comprobar si existe obstrucción real. Si el menor tose con fuerza o puede llorar es preferible no intervenir físicamente y animarle a que continúe tosiendo. Si no puede respirar, hablar o emitir sonidos, podría tratarse de una obstrucción completa.
- En mayores de un año: aplicar hasta cinco golpes interescapulares. Si persiste la obstrucción, realizar compresiones abdominales (maniobra de Heimlich).
- Avisar inmediatamente a los servicios de emergencia
- Llamar al 112 lo antes posible o solicitar ayuda a otras personas.
- Si el menor pierde la consciencia: iniciar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y continuar hasta la llegada de los servicios sanitarios.
