Roban la hucha solidaria de Valeria, la niña de cuatro años con un tumor cerebral incurable: "Le ha quitado tiempo de vida a mi hija"

Un individuo sustrae los fondos recaudados en una panadería de Lora del Río, Sevilla, destinados al ensayo clínico de la pequeña
La lucha contra reloj de Valeria, una niña de cuatro años con un tumor cerebral incurable: "Necesitamos algo de luz"
SevillaLa lucha de la pequeña Valeria, la niña de Lora del Río (Sevilla) diagnosticada con un tumor cerebral inoperable (DIPG), ha sufrido un golpe inesperado y cruel. Mientras su familia y todo el pueblo se vuelcan en una carrera contrarreloj para recaudar tres millones de euros destinados a un ensayo clínico, la falta de escrúpulos ha hecho acto de presencia. Un individuo ha robado una de las huchas solidarias instaladas en un comercio local, llevándose consigo el dinero que iba a ser destinado a comprar "tiempo de vida" para la menor.
El robo se ha producido en una panadería del municipio, regentada por amigos de la familia. Según relata Joaquín, el padre de Valeria, la hucha estaba "repleta", estimando que podría contener entre 200 y 300 euros. Para cualquier otra persona podría ser una cifra menor, pero para Valeria representa una parte de esa esperanza de acceder a un virus oncológico que podría alargar su vida hasta cinco años más. "Tengo un cabreo de mil demonios. Ese energúmeno no sabe que le está robando besos y abrazos a mi hija", denuncia Joaquín con la voz quebrada por la indignación.
Una recaudación vital que depende de la caridad
El diagnóstico de Valeria, un Glioma Difuso Intrínseco de tronco, no tiene cura ni tratamiento en la sanidad pública actual. Por ello, la familia se ha visto obligada a depender de la solidaridad ciudadana a través de la Fundación Martín Álvarez Muelas. "Esto no debería ser así, el pueblo está salvando al pueblo mientras se gastan millones en cosas que no valen para nada", lamenta el padre, criticando la falta de inversión institucional en enfermedades raras que deja a familias enteras en el desamparo.
El objetivo de los tres millones de euros es financiar 50 dosis de un ensayo clínico pionero para 50 niños. Hasta el momento, gracias a años de lucha previa y al impulso reciente por el caso de Valeria, han conseguido alcanzar el millón y medio de euros (el 50% del objetivo).
Sin embargo, cada euro cuenta cuando el diagnóstico inicial apenas daba a la pequeña unos 15 meses de vida. "Estamos creando un camino para que las familias que vengan detrás no empiecen de cero como nosotros", explica Joaquín.
"Él también podría necesitar el apoyo de un pueblo"
Lo que más duele a la familia no es solo la pérdida económica, sino el simbolismo del acto. Joaquín no desea el mal al ladrón, pero lanza una reflexión sobre la vulnerabilidad humana ante enfermedades como el DIPG: "Ese hombre no sabe que el día de mañana él también puede verse en la necesidad de pedir ayuda. Este tumor le puede tocar a cualquiera y nosotros luchamos para que el día de mañana haya un camino andado".
A pesar del robo, el municipio de Lora del Río no ha dado un paso atrás. Al contrario, la indignación ha multiplicado las muestras de apoyo hacia Valeria, que estos días ha intentado disfrutar de los pasacalles de carnaval ajena a la maldad y a la enfermedad que condiciona su futuro. La familia insiste en que no se rendirán y que seguirán llamando a todas las puertas necesarias para que la hucha de Valeria, la física y la emocional, vuelva a llenarse. "Mi hija está luchando sin saberlo y yo lo hago por ella y por todos los niños que caerán en esta trampa en el futuro", sentencia su padre.
Actualmente, las donaciones siguen canalizándose a través de la cuenta oficial de la Fundación Martín Álvarez Muelas, mientras la Guardia Civil trata de identificar al autor del robo en la panadería, cuya imagen ha causado una ola de repulsa en toda la comarca sevillana.
