PERRO ASESINADO

Los dueños de un perro al que mataron en A Coruña piden analizar el ADN para dar con la persona responsable

Imagen de los perros de la pareja difundida en redes
Imagen de los perros de la pareja difundida en redes. CEDIDA
  • “Si aceptan nuestra petición sería el primer caso de España”, dicen los dueños del animal al que le rompieron el cuello

  • La pareja sigue buscando a Orión, otro de sus perros desaparecido el mismo día que su amigo Coco

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La muerte de uno de sus perros y la desaparición del otro han llevado a una pareja de A Coruña a iniciar un proceso judicial que podría marcar un precedente en España: solicitan realizarle las pruebas biológicas a su perro presuntamente asesinado para dar con la persona responsable, ya que "Coco tiene sangre que no es suya en el hocico y en una de sus patas", aseguran, "y la última persona que lo vio con vida tiene heridas compatibles con mordeduras en sus manos", añaden. Los propietarios sostienen que, tal y como les adelantaron miembros del Seprona, si prospera su solicitud ante la Fiscalía, sería la primera vez que se analizan restos biológicos de un animal con el objetivo de identificar al responsable de su muerte mediante ADN.

Según relatan a Informativos Telecinco Juanjo y su pareja, Caroline, todo comenzó el pasado 31 de enero, cuando sus dos perros, Coco y Orión, desaparecieron de su vivienda situada en la urbanización Breogán en Feáns, A Coruña. Tras difundir un mensaje en redes sociales para intentar localizarlos, recibieron horas después una fotografía de Coco, de raza grifón, que había sido encontrado sin vida en las inmediaciones donde previamente varios vecinos lo habían visto junto al otro animal, que continúa en paradero desconocido.

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Apareció muerto sin su collar

Los dueños se desplazaron inmediatamente al lugar. El perro apareció cerca de una pista de pádel, a no más de 300 metros de su vivienda, sin uno de los collares que llevaba habitualmente. La ausencia de ese elemento y el hecho de que el otro animal no estuviera con él les resultaron extraños, ya que ambos solían permanecer juntos incluso cuando se escapaban de casa, algo que había ocurrido en otras ocasiones.

La pareja trasladó el cuerpo de su fiel amigo a su clínica veterinaria habitual, donde observaron un detalle que les llamó especialmente la atención: no presentaba golpes visibles, pero la cabeza se movía de forma anómala. El informe veterinario confirmaría posteriormente que el animal había sufrido una grave lesión cervical, con un giro del cuello superior a los 180 grados pese al rigor mortis, sin señales externas de violencia, fracturas ni enfermedades previas, que inmediatamente hizo saltar todas las alarmas ya que hacía sospechar que no se trataba de una muerte accidental.

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Coco y Orión en una imagen de archivo

"Coco se defendió hasta el final"

Con ese informe en la mano, la pareja presentó una denuncia ante la Guardia Civil de Arteixo, donde fueron atendidos por el Seprona, a quienes por cierto están inmensamente agradecidos por el trato recibido. Los agentes consiguieron elaborar un mapa con los supuestos desplazamientos de los perros por la zona, creado en Google Maps a partir de los testimonios de los vecinos entrevistados. Según esas informaciones, los animales habrían salido de casa alrededor de las 12:30 horas, fueron vistos por la tarde en la zona de Feáns y, ya hacia las 18:00, Coco apareció muerto en las proximidades de unas instalaciones deportivas con el cuello roto, tal y como corroboraron posteriormente los veterinarios.

Por ello, y sin ningún otro afán que el de hacer justicia para su fiel compañero, los propietarios han solicitado a la Fiscalía que se analicen posibles restos biológicos presentes en el cuerpo del animal (ya que Coco presentaba sangre ajena en su nariz y una pata) para intentar identificar al autor de los hechos. Argumentan que el perro pudo defenderse y que ese material podría resultar clave para una investigación genética. Sin embargo, saben que el paso del tiempo juega en su contra y que, aunque tienen el cuerpo de Coco guardado y conservado para extraer esas pruebas, el caso está "en un punto muerto ya que la Fiscalía no da permiso para realizar las pruebas biológicas que ayudarían a esclarecer el caso", denuncian.

Coco, de raza grifón, fue cruelmente asesinado, según el informe veterinario

En su declaración ante la Guardia Civil señalaron a una persona como posible sospechosa. Se trata de la última persona que vio a Coco con vida y que cuando hablaron con él presentaba heridas recientes en sus manos, compatibles con mordeduras de un perro: "Coco se defendió hasta el final", deducen. Para más inri, aseguran que en la misma zona se han registrado otros casos de perros muertos en extrañas circunstancias, y les asombra que ni esto pueda ser algo que mueva a la Fiscalía a investigar la muerte de su fiel compañero hasta el final: "A Coco no nos lo pueden devolver pero al menos evitar que esto siga ocurriendo", reclaman.

Mientras tanto, la familia mantiene la esperanza de encontrar a Orión, un mestizo negro con una mancha blanca en el pecho al que tienen desde cachorro. Ambos animales, aseguran, eran parte fundamental de su vida cotidiana, especialmente para el hijo de la pareja, que tiene trastorno del espectro autista y mantenía un fuerte vínculo con los peludos. Para intentar localizarlo, continúan difundiendo mensajes en redes sociales y han contactado con servicios de recogida de animales.

Cartel de búsqueda de Orión, el otro perro de la familia