Rafael Bailón, docente con dos décadas de experiencia, lanza un recurso pionero que utiliza la "regla de los tres segundos" para frenar la violencia escolar
El proyecto aborda desde la empatía hasta la responsabilidad penal de los menores de 14 años
GranadaEl acoso escolar no es un "juego de niños", pero un juego podría ser la llave para acabar con él. Esta es la premisa de Rafael Bailón, un profesor de Secundaria y Bachillerato del IES Emilio Muñoz de Cogollos Vega, en Granada, que tras casi 20 años en las aulas ha decidido pasar a la acción. Y no lo ha hecho con un denso manual ni con una charla unidireccional, sino con un recurso tangible que ya está revolucionando las tutorías: 'Stop Bullying'.
Este proyecto nace de la experiencia, de la observación directa en el aula y de una convicción más que profunda. Porque Bailón, que lleva dos décadas dedicado a la Lengua y a la Literatura, ha visto cómo el acoso traspasa los pasillos para llegar a las pantallas, volviéndose más silencioso y peligroso.
"Llevo muchos años concienciado sobre esta lacra; doy formaciones y charlas. Soy consciente de que muchas veces se demoniza al profesorado, pero somos muchos los que trabajamos duro para combatir este problema", explica el docente. Por ello, decidió volcar su experiencia en una herramienta que permitiera a los centros actuar con eficacia antes de que sea demasiado tarde.
110 cartas para cambiar la realidad del aula
'Stop Bullying' no es un tablero al uso, sino un sistema compuesto por 110 cartas de gran formato divididas en cinco bloques temáticos. Su diseño está pensado para cubrir todas las aristas del conflicto, desde la información pura hasta la acción directa.
El juego se divide en dos partes teóricas y tres prácticas. Las primeras aportan datos, conceptos y testimonios reales de víctimas y expertos que buscan "conectar" con los adolescentes de hoy. Sin embargo, el verdadero motor del cambio reside en las cartas de ‘Exprésate’, ‘Empatiza’ y ‘Actúa’.
"El juego es mucho más que un juego" insiste el profesor, que prefiere llamarlo que se vea como una herramienta didáctica. "Las categorías prácticas están planteadas para que todos participen, se pongan en la piel de la víctima y busquen acciones que podamos aplicar en nuestro día a día contra el bullying", detalla Bailón.
La 'regla de los 3 segundos' y el fin de la impulsividad
Una vez que el alumno entra en la dinámica del juego, Bailón introduce conceptos pedagógicos clave, como la "regla de los 3 segundos". Esta técnica busca enseñar al alumnado a gestionar su impulsividad: pasar de la reacción inmediata a la reflexión consciente antes de hablar o actuar.
Esto es lo que el profesor denomina un "aprendizaje dialógico", donde los alumnos aprenden mientras se escuchan los unos a los otros, rompiendo esa "ley del silencio" que suele proteger al acosador.
Este enfoque no solo trata de prevenir la violencia física, sino de trabajar la seguridad psicológica y el pensamiento crítico. "El acoso escolar se nutre del silencio, por eso hay que darle voz a los alumnos", insiste el docente granadino. El objetivo es que el grupo o clase deje de ser un conjunto de individuos y se convierta en una red de apoyo responsable.
"Hace falta con urgencia una ley nacional de acoso escolar, es necesaria, tanto como la de violencia de género", reclama el creador de esta herramienta, quien considera además que "el protocolo debe ser más ágil y rápido y no tanta burocracia".
Ciberbullying y responsabilidad penal: el aviso a las familias
El juego de Rafael Bailón tampoco ignora la cara más cruda de la realidad actual: el ciberbullying. Para el docente, el uso de las tecnologías ha adelantado la edad del acoso y ha amplificado sus efectos. Por ello, el material aborda sin tapujos temas como los delitos de odio o la responsabilidad penal del menor a partir de los 14 años, una información que muchos estudiantes (y familias) desconocen.
"Las familias tienen una responsabilidad", advierte Bailón. "En clase veo que consumen contenidos inapropiados para sus edades, donde se propaga la violencia o relaciones que no son reales. Los niños toman a esas personas como patrones a seguir y no lo son". Por eso, 'Stop Bullying' también se ofrece como una guía para padres y madres, ayudándoles a detectar señales de alarma en el entorno digital.
Un sistema de convivencia nacional
Con apenas un mes en el mercado, la propuesta ya cuenta con ediciones en castellano y catalán y está llegando a gabinetes psicológicos y AMPAS de todo el país. Su flexibilidad permite que se trabaje en asignaturas tan diversas como Valores Éticos, Psicología o incluso Educación Plástica, donde se propone a los alumnos crear campañas visuales contra el maltrato.
"De momento está calando mucho porque no hay nada parecido con este enfoque. Es algo más que un juego, es un sistema de convivencia, un lugar de encuentro", concluye Bailón. Mientras espera que las instituciones recojan el guante y agilicen los protocolos legales, este profesor de Granada ya ha puesto en manos de sus alumnos la carta más importante, la de la empatía.

