Damián, el bebé que llegó sin avisar en casa de sus abuelos en Ourense: "Cuando nos dimos cuenta tenía la cabeza fuera”
Eva estaba en su semana 36 de embarazo y esa misma mañana le habían dicho que estaba "muy verde"
El parto fue cosa de unos minutos y ni pudieron llamar para que les ayudaran por teléfono
OurenseEva nunca hubiera imaginado que el parto de su segundo hijo sería así de atribulado, pero con tan solo unas semanas de vida ya tiene una gran anécdota para contarle al pequeño Damián dentro de unos años; la historia casi de película de cómo nació en el baño de casa de sus abuelos sin que a su madre le diera tiempo ir al hospital.
Eva estaba de manera provisional instalada en casa de sus padres, en Vilanova dos Infantes, porque su casa estaba en obras. En su semana 36 de embarazo, esa misma mañana fue a una revisión donde le dijeron que aún faltaba tiempo para el parto, “que estaba muy verde”, como recuerda ahora Belén, su madre.
Pero la sorpresa llegó es misma noche. “A las dos y cuarto de la mañana me despertó y me dijo que le parecía que estaba de parto”, recuerda Belén. Ella cuenta ahora que pretendía ayudarla a vestirse para ir al hospital de Ourense, pero todo fue “demasiado rápido”.
Cuando Belén miró a su hija, la cabeza del bebé ya estaba fuera
Ambas controlaron el tiempo entre contracciones y se dieron cuenta que la llegada del bebé era inminente. Eva entró en el baño para intentar vestirse, pero no era capaz, “sentía demasiada presión”, recuerda su madre. Cuando Belén miró a su hija, de pie, al lado de la bañera, "la cabeza del bebé ya estaba fuera”. "Cuando nos dimos cuenta, el bebé tenía la cabeza fuera, no dio tiempo a nada", recuerda la abuela.
Entonces, asustada, llamó a su marido Pedro para que la ayudara. ”Tenía miedo que se cayera el bebé al suelo, había que sujetarlo”, recuerda. “Debía evitar que el bebé se cayera. Mi hija estaba de pie, dio a luz de pie apoyada en la bañera, y tenía miedo de que la criatura se me resbalara” detalla, en unos momentos en los que los nervios volaban y todo pasó “demasiado rápido”.
Eran las 2.47 horas de la madrugada del 26 de febrero cuando nació Damián, en el baño de casa de los abuelos. De la hora dio fe Sofía, la hija pequeña de Belén que asustada contemplaba la escena desde el pasillo, junto con la abuela Pura. "Yo y mi marido solos ante el peligro", recuerda Belén, que cuenta que ni siquiera les dio tiempo a llamar para tener asistencia médica por teléfono.
Los sanitarios trasladaron a madre e hijo al hospital de Ourense
Eva y Belén también habían llamado al padre del bebé para que la llevara al hospital, que estaba en la casa en obras, pero cuando el padre llegó, "Eva ya tenía al bebé en brazos".
A la llegada de la ambulancia, los sanitarios le pusieron la pinza en el cordón y se llevaron al pequeño y su madre al hospital de Ourense, donde terminó la expulsión de la placenta y donde comprobaron que tanto el pequeño Damián como su madre estaban en perfecto estado. Eso sí, después de un parto convertido en casi una película, imposible de olvidar.