Juicio

El misterio de la Primitiva millonaria desaparecida en A Coruña más cerca de resolverse: arranca el juicio contra un lotero y su hermano

Manuel Reija, el lotero de A Coruña se sienta en el banquillo con su hermano desde este lunes 13 de abril.. EFE
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A CoruñaDesde este lunes la Audiencia de A Coruña acogerá uno de los juicios que más expectación ha generado en los últimos años en la ciudad. En el banquillo, se sentarán Manuel Reija, el lotero acusado de quedarse con el boleto premiado con 4,7 millones de euros y su hermano Miguel Reija, quien, en el momento de los hechos, en el año 2012, era el delegado provincial de Loterías y Apuestas del Estado.  

El juicio llega 14 años después de que alguien acudiera a comprobar si estaba premiado a la administración de lotería que regentaba Manuel Reija, y este le indicara que no lo estaba, arrancando una historia rocambolesca, enrevesada y llena de secretos.  

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Se prevé que la vista dure unos seis días y su celebración supone un paso más para que el dinero del premio pueda llegar a los herederos del hombre que en su momento fue identificado como su propietario. 

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La Fiscalía solicita para Manuel Reija seis años de cárcel por un delito de estafa o, alternativamente, por apropiación indebida y para su hermano Miguel Reija pide la misma pena de prisión por blanqueo de capitales o por encubrimiento.  

El lotero y su hermano, los únicos acusados

 Según se relata en el escrito de la Fiscalía, el lotero está acusado de quedarse con un boleto premiado con 4,7 millones de euros de un cliente, del sorteo de la Primitiva, celebrado el 30 de junio de 2012, y su hermano será juzgado por colaborar para que eso fuese posible. El lotero y su hermano serán los únicos acusados, después que se acordase el sobreseimiento provisional de la causa respecto a otros cuatro investigados, altos cargos de Loterías del Estado. 

 Durante todos estos años, el lotero ha defendido su inocencia y ha asegurado en diversas ocasiones, que se encontró el boleto premiado abandonado en su establecimiento, aunque cambió su versión inicial. 

 La historia de este boleto millonario premiado y perdido es tan insólita como rocambolesca y ha sido hasta objeto de una serie documental. Por un lado, varias personas se llegaron a postular como posibles dueños del boleto, y además el lotero mantuvo en un primer momento que ese boleto no había aparecido. Un año después de sellarse, el Ayuntamiento de A Coruña inició un "expediente de hallazgo" para buscar al ganador del billete premiado, que el lotero dijo haber encontrado en su administración de la Plaza de San Agustín. A la llamada de un escueto mensaje publicado por el consistorio acudieron hasta 300 personas, que se presentaron en las dependencias municipales para reclamar el premio. Pero ninguno de los argumentos encajaban con el caso. Algunos de ellos, ante la negativa municipal, incluso presentaron una demanda judicial, lo que provocó que el proceso se alargara hasta pasar 14 años.

Al propietario no le dijeron que el boleto estaba premiado

En el escrito de acusación, la Fiscalía relata que el hombre ya fallecido, y al que se considera el propietario, acudió en julio de 2012 al establecimiento del lotero para comprobar si los boletos que tenían estaban premiados. 

 Sin embargo, según sostiene el Ministerio Público, el acusado "conocedor del alto importe del premio, se lo quedó para así, junto con los demás boletos, y no comunicó al apostante dicho extremo ni tampoco le devolvió el resguardo ni el comprobante expedido por el terminal". 

"Con el boleto en su poder y completamente seguro del alto valor que tenía, ese mismo día acudió a la delegación provincial de Loterías y Apuestas del Estado de A Coruña", en la que estaba al frente su hermano "con la finalidad de acelerar los trámites del cobro del resguardo, prescindiendo de cualquier procedimiento reglado y como si fuese legítimo poseedor". 

"Siendo plenamente consciente de la ilegitimidad de la posesión de este título por parte de su hermano", asegura que este "se dispuso a allanar el camino" con actos tendentes "a disfrazar el verdadero origen del boleto" a los efectos de que se pudiese "hacer efectivo el premio". También señala que "omitió toda actuación, como delegado provincial, que pudiese servir para verificar el origen real del boleto". 

La Fiscalía cita hasta cinco solicitudes del delegado dirigidas a Lotería para que se agilizara el cobro los 4,72 millones de euros del premio, una de ellas, después de que la asesoría jurídica de Loterías le advirtiese de que el procedimiento que se debía seguir era el de abrir "expediente de hallazgo" para encontrar al propietario. 

El hermano del lotero se enfrenta a un delito de blanqueo de capitales o encubrimiento 

 Al hermano del lotero, Miguel Reija, se le imputa un delito de blanqueo de capitales, por el que solicita seis años de prisión, o, alternativamente, de encubrimiento, con tres años de cárcel. En caso de que el tribunal considere que incurrió en un delito de blanqueo, pide que se le imponga una multa de 9,4 millones, el doble del valor del premio.  

 La Fiscalía también reclama en su escrito que se entregue el boleto premiado a los herederos del hombre, fallecido en 2014, al que la Policía Nacional identificó como legítimo propietario.  

Para dar con la persona que selló el boleto los investigadores llevaron a cabo unas pesquisas propias de las películas. Se les ocurrió que ese jugador podría jugar siempre los mismos números, por lo que solicitaron a Loterías los datos de las administraciones donde se habían sellado boletos con esa combinación de números en aquel periodo de tiempo. Los boletos aparecían sellados en A Coruña, pero también en destinos vacacionales como Málaga, Fuerteventura o Palma de Mallorca. Los investigadores cruzaron la información con destinos de los viajes del Imserso hasta dar con la identidad del hombre ya fallecido, que había sellado el boleto. Su viuda reclama ahora el dinero del premio. 

 En caso de que la familia no pueda cobrar el premio, el Ministerio Público pide que sean los dos acusados quienes le abonen los 4,72 millones. En cualquiera de los dos casos, solicita que sean el lotero y su hermano los que paguen "conjunta y solidariamente" los intereses aplicables desde el día del sorteo, hace ahora 13 años. El boleto permanece depositado en la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado. 

 Además de las penas de cárcel, la Fiscalía pide que el lotero, que actualmente sigue mantiene su despacho de loterías, se inhabilitado para esta actividad, y también una inhabilitación similar se solicita para su hermano.