Declaración de la Renta

Los propietarios de alojamientos turísticos en Santiago de Compostela pierden hasta 3.000€ en la Renta por esta casilla

Esta confusión puede llevar a aplicar reducciones fiscales que no corresponden. Pixabay
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El auge del alquiler turístico ha transformado el mercado inmobiliario en ciudades como Santiago de Compostela. Miles de propietarios han encontrado en plataformas como Airbnb una manera de rentabilizar sus viviendas, sobre todo en un destino con una alta demanda turística durante todo el año.

Sin embargo, esta oportunidad económica también tiene una cara menos visible: los errores fiscales que se pueden dar y terminar suponiendo pérdidas de hasta 3.000 euros en la declaración de la renta. No se trata de una multa directa ni tampoco una sanción automática, sino de algo más sutil y frecuente: aplicar mal una casilla del IRPF y perder una reducción fiscal a la que muchos piensan que tienen acceso.

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Santiago de Compostela está más regulado y controlado

Santiago de Compostela es uno de los ejemplos más claros del auge, y también la tensión, en torno al alquiler turístico. El Ayuntamiento ha intensificado el control sobre este tipo de viviendas, con sanciones que pueden alcanzar cifras muy altas. Por ejemplo, el consistorio ha comenzado a imponer multas de hasta 30.000 euros a pisos turísticos ilegales, en un intento de frenar la proliferación de alojamientos sin licencia.

Por otro lado, se han comenzado a tramitar expedientes sancionadores contra numerosos propietarios que incumplían la normativa municipal. A esto, hay que sumarle que el Ayuntamiento ya había advertido previamente a más de un centenar de viviendas turísticas por irregularidades, muchas de las cuales seguían operando fuera de la norma.

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El error clave en la renta: una casilla mal aplicada

Detrás de muchas de las pérdidas fiscales que están sufriendo los propietarios de alojamientos turísticos en Santiago de Compostela hay un fallo aparentemente sencillo, pero que tiene un impacto considerable: clasificar mal los ingresos del alquiler en la declaración de la renta. En concreto, se trata de marcar una casilla que no corresponde, y aplicar una reducción fiscal indebida.

El origen de este problema está en una confusión muy extendida. Muchos contribuyentes no distinguen entre el alquiler de vivienda habitual y el alquiler turístico, y tienden a tratarlos como si fueran lo mismo desde el punto de vista fiscal. Sin embargo, el IRPF establece una diferencia fundamental: mientras que el alquiler destinado a vivienda habitual del inquilino permite aplicar una reducción sobre el rendimiento neto, el alquiler turístico no tiene derecho a esa reducción.

Este error se produce cuando el propietario introduce los ingresos de este alquiler turístico en el apartado correspondiente a vivienda habitual dentro del programa de la renta. Esto implica que se aplique una reducción que reduce la base imponible, pero de manera incorrecta. En ese momento, el contribuyente piensa que está optimizando su fiscalidad, pero está generando una discrepancia que Hacienda puede detectar fácilmente.

Es entonces cuando aparece el verdadero coste del error. Cuando la Agencia Tributaria revisa la declaración, algo muy común gracias al cruce de datos con plataformas de alquiler, registros turísticos y movimientos bancarios, elimina dicha reducción aplicada indebidamente y recalcula el impuesto. Esto obliga al contribuyente a pagar la diferencia entre lo que declaró en su momento y lo que realmente debía pagar.

El impacto económico puede ser significativo. Por ejemplo, un propietario que haya ingresado 12.000 euros por un alquiler turístico y haya aplicado una reducción del 50% (que es la que se aplica a vivienda habitual) estaría tributando solo por 6.000 euros. Si Hacienda corrige esa declaración, pasará a tributar por los 12.000 euros íntegros, lo que puede suponer fácilmente entre 1.000 y 3.000 euros adicionales en impuestos, dependiendo del tipo impositivo. No es una multa directa, pero sí un ahorro fiscal que desaparece por completo.

Además, el problema no se suele quedar ahí. A esa diferencia hay que añadirle los intereses de demora e incluso sanciones si Hacienda considera que ha habido algún tipo de negligencia o una incorrecta aplicación de la normativa. Por tanto, lo que parecía un simple ajuste en una casilla puede suponer una gran suma de dinero.

¿Cómo evitar este error en la Declaración de la Renta?

Evitar este tipo de fallos en la declaración de la Renta pasa, en primer lugar, por algo muy sencillo como es comprender cómo tributa realmente el alquiler turístico. Antes de confirmar el borrador, es esencial identificar correctamente la naturaleza del arrendamiento: si se trata de un alquiler de corta duración, vacacional o vinculado a plataformas, no puede ser considerada vivienda habitual y no se puede aplicar la reducción del IRPF.

Revisar en qué apartado se están incluyendo los ingresos y comprobar que no se están aplicando deducciones que no se tienen que aplicar es esencial para no incurrir en errores que pueden salir caros.

Además, los expertos recomiendan llevar un control detallado de todos los ingresos y gastos asociados al alquiler, así como prorratear correctamente aquellos costes que solo corresponden a los periodos en los que la vivienda ha estado alquilada.