Los vecinos descubrieron el inquietante paso de peatones hace unos días tras obras en la zona
El paso de peatones termina en una pared y también hay una acera que no lleva a ningún lugar
VigoUn paso de peatones que no lleva a los peatones a ningún sitio. Aquí no hay acera, ni destino final. Solo una pared, en una calle sin salida, detrás de la viguesa avenida de García Barbón, en pleno centro de la ciudad.
Es la curiosa obra urbanística que acaban de descubrir los vecinos en un barrio de Vigo, que no entienden nada. “El paso de peatones que no va a ningún sitio”, como lo han bautizado los vecinos, apareció hace unos días, tras las obras de mejora en esta pequeña calle, antes una finca, y ahora recientemente urbanizada.
Algunos vecinos están indignados con lo que se han encontrado y la definen como “una obra sin ninguna estructura mental”. Una invitación a cruzar por un paso seguro que no lleva a ningún destino. “Por aquí no pasa nadie a pie” recuerdan. Los residentes de la zona no han tardado en definir este “sinsentido” como “el paso de peatones que no va a ningún sitio”, un punto que ahora empieza a recibir visitas de curiosos.
La zona se ha urbanizado hace unos días, pero los vecinos no encuentran sentido a la obra
La zona donde se ha pintado el paso de cebra corresponde a un espacio público que fue cedido para uso viario. Antes era una finca sin urbanizar, y hubo un proyecto para que sirviera de conexión entre dos calles, pero esa obra nunca llegó, y la pequeña calle, denominada Travesía das Escolas Públicas, y donde había varios patios posteriores, es ahora una curiosa callejuela sin salida con varios muros a los lados. En la zona, además hay una acera a la que tampoco encuentran sentido, y todo ello en un área donde los vecinos denuncian haber perdido varias plazas de aparcamiento sin entender aún con qué finalidad.

Algún vecino también ha comentado su preocupación por la relación de la extraña obra, con la posible instalación de un negocio de trasteros en el bajo de uno de los edificios, y esa pueda ser una de las razones de la peculiar urbanización por lo que ya están valorando la posibilidad de denunciar ante el Concello la situación o al menos presentar una queja para que les expliquen el sentido y las razones de lo que se ha hecho en la calle.
Mientras, el paso de peatones sigue recién pintado y brillante, días después de su estreno, sin duda del poco uso, y con dirección a ninguna parte.

