“Un intento serio” de dejar de fumar: así es la nueva consulta dirigida a sanitarios y pacientes en Pontevedra
La nueva consulta está destinada a profesionales sanitarios y a pacientes ingresados fumadores
Los sanitarios insisten en elegir bien el "momento justo" para dejarlo
Pontevedra
El Área Sanitaria de Pontevedra y O Salnés ha decidido reforzar la lucha contra el tabaquismo, una adicción que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) mata a más de ocho millones de personas al año con la creación de varias actividades. Entre las iniciativas promovidas destaca la creación de una consulta especializada de cesación tabáquica, con una curiosa población "diana", ya que está dirigida especialmente a trabajadores sanitarios y abierta también a pacientes ingresados, que sean fumadores y que deseen hacer “un intento serio” de dejar de fumar.
En apenas unas semanas comenzará a funcionar en el Hospital de Montecelo la nueva consulta “de cesación”, como la han bautizado, de manera muy consciente, porque, como recuerda la doctora Victoria Aldea, responsable del proyecto, "fumar no es un hábito, sino una adicción". Se deja así atrás el antiguo concepto de “deshabituación tabáquica” que se utilizaba hasta ahora en el ámbito sanitario.
La consulta será atendida por la doctora Guadalupe González Valladares, del Servicio de Neumología y personal de Enfermería, y ofrecerá una atención personalizada y presencial en primera instancia, con opciones de seguimiento presencial o telefónico según las necesidades de cada persona.
Se valorará el grado de adicción y también la motivación para dejarlo
Durante la primera consulta, se valorará el grado de adicción a la nicotina y la motivación para dejar de fumar, mediante pruebas específicas y se tendrá en cuenta la historia clínica del paciente para diseñar un plan personalizado, como explica la responsable.
Además, se proporcionarán "estrategias de afrontamiento" y materiales de apoyo editados por la Dirección Xeral de Saude Pública, “para preparar a los participantes antes del “día D”, fecha elegida por ellos mismos para abandonar el tabaco”, tal y como explica la doctora Aldea, así como para los días posteriores.
Por tanto, el primer paso será comprobar hasta dónde llega el grado de dependencia física y, sobre todo, su nivel de motivación para dejarlo, algo fundamental para que la terapia funcione, ya que como recuerda la responsable de la iniciativa, hay que hacerlo en el “momento justo”, cuando las ganas y la dependencia estén a niveles acordes. "Hacerlo antes puede provocar frustración”, apunta.
El tratamiento puede durar de cuatro a doce semanas
En el tratamiento, además se podrán prescribir alguno de los medicamentos que han demostrado evidencia científica para estos procesos, y en otras personas se podrá recurrir a terapias sustitutivas de la nicotina.
La duración de los tratamientos varía según el fármaco elegido y pueden ir desde los 25 días hasta las 12 semanas. Los sanitarios harán una evaluación a los seis meses y al año del “Día D”. La OMS considera que una persona es exfumadora cuando han transcurridos un mínimo de seis meses sin fumar y los protocolos clínicos hablan de un año, la cifra más habitual.
La doctora Aldea muestra algo que puede ser impactante para cualquier persona fumadora: un curioso tarro, que está lleno de alquitrán. Dentro tiene la cantidad equivalente a lo que inhala un fumador que consuma una cajetilla al día durante un año. Una referencia que no puede ser más gráfica para animar a dar el paso.
“La parte psicológica y conductual es fundamental en el proceso de fumar y es necesaria una motivación adecuada para que el proceso concluya positivamente”, afirma la doctora. “El paciente tiene que estar motivado y desear verdaderamente abandonar su adicción”, añade. Desde el área sanitaria esperan que esta nueva consulta entre en funcionamiento antes del verano.