Un virulento incendio calcina dos hectáreas entre Vilanova y Cambados, Pontevedra: así se trabajó para evitar que arrasara una vivienda y una granja
El fuego se declaró en la tarde del domingo en el límite entre Vilanova y Cambados, obligando a desplegar medios terrestres y aéreos para proteger viviendas, una granja porcina y varias empresas.
Tres helicópteros, dos aviones, brigadas forestales y decenas de vecinos trabajaron para contener un incendio que arrasó al menos dos hectáreas y que estuvo a punto de alcanzar varias edificaciones
Un incendio forestal declarado en el límite entre Vilanova de Arousa y Cambados, Pontevedra, movilizó este jueves un importante dispositivo de extinción tras propagarse rápidamente por efecto del viento y poner en peligro varias viviendas, una granja porcina y distintas instalaciones empresariales. La rápida intervención de los equipos de emergencias, apoyados por medios aéreos y por numerosos vecinos, evitó que las llamas alcanzasen las edificaciones.
El fuego avanzó con rapidez impulsado por el viento
El incendio comenzó alrededor de las 17:45 horas en una zona próxima al límite entre ambos municipios, a escasa distancia del fuego registrado apenas un día antes en la zona de Tragove. El fuerte viento del nordés favoreció una rápida propagación de las llamas a través de una amplia superficie de monte, generando una intensa columna de humo visible desde distintos puntos de la ría de Arousa.
Las llamas avanzaron hacia áreas próximas a viviendas y empresas, obligando a desplegar un amplio operativo para frenar su progresión antes de que alcanzara las construcciones.
Tres helicópteros evitaron que las llamas alcanzaran una vivienda y una granja
El momento de mayor tensión se vivió cuando el incendio llegó a escasos metros de una vivienda y de una explotación porcina situadas en Vilanova. Según confirmaron las autoridades municipales, el fuego pudo ser contenido prácticamente en el muro exterior de la casa gracias al trabajo coordinado de los servicios de extinción.
En la zona actuaron tres helicópteros, dos aviones, cinco brigadas forestales, cuatro motobombas, dos agentes medioambientales y un técnico de la Consellería do Medio Rural, además de los servicios municipales de emergencias. Aunque la superficie afectada todavía estaba siendo evaluada durante la tarde, las primeras estimaciones situaban en torno a dos hectáreas la extensión calcinada.
Los vecinos ayudaron con cubos, mangueras y agua de una piscina
Mientras llegaban los medios especializados, numerosos vecinos comenzaron a combatir el avance del fuego con los medios de los que disponían. Algunos utilizaron cubos, garrafas y mangueras para proteger las viviendas más próximas.
Una de las escenas más llamativas se produjo en una vivienda donde se celebraba un cumpleaños infantil. Los asistentes llenaron cubos de agua directamente desde una piscina para intentar evitar que las llamas alcanzaran una casa de madera situada junto al foco del incendio. Además de las viviendas, el fuego también llegó a amenazar animales de granja, entre ellos cerdos y caballos que se encontraban en la zona afectada.
Los alcaldes destacan la dificultad de la extinción
Hasta el lugar se desplazaron los alcaldes de Vilanova de Arousa y Cambados, Gonzalo Durán y Samuel Lago, quienes destacaron la dificultad de las labores de extinción debido al fuerte viento.
El regidor cambadés explicó que el incendio pudo ser detenido con un gran esfuerzo justo antes de alcanzar una de las viviendas amenazadas y agradeció el trabajo realizado tanto por los equipos de emergencias como por los vecinos que colaboraron durante toda la intervención.
O Salnés vivió una tarde marcada por varios incendios
El incendio entre Vilanova y Cambados no fue el único registrado durante la jornada. Prácticamente a la misma hora se declaró otro fuego en la zona de Estonllo, en Reboredo (O Grove), donde también fue necesaria la intervención de brigadas forestales y medios aéreos al acercarse las llamas a varias viviendas.
Paralelamente, otro incendio obligó a movilizar efectivos en el municipio pontevedrés de Cuntis, donde el avance del fuego llegó a aproximarse a la aldea de O Casal.