Carballal, el perro del hombre fallecido en Palas de Rei, busca una nueva familia tras quedarse solo
El perro fue localizado tras el fallecimiento de su propietario y permanece en la Clínica Veterinaria Friol, donde recibe cuidados antes de iniciar su proceso de adopción
Funeral insólito en Palas de Rei, Lugo: solo una vecina de 101 años acude a despedir a Antonio
La historia de Carballal es la de un perro que perdió a su compañero humano y que ahora afronta una nueva etapa después de quedar solo tras el fallecimiento de su dueño en Palas de Rei. El animal permanece bajo cuidado veterinario en Friol mientras se recupera y se prepara para un futuro proceso de adopción. Su caso ha despertado la atención de vecinos y amantes de los animales por la necesidad de encontrarle un hogar adecuado ya que su dueño no se relacionaba con muchas personas y no ha quedado nadie a su cargo.
Un rescate complicado por la desconfianza del animal
Carballal fue localizado en la zona donde vivía su dueño después de que este falleciera en soledad, una situación que dejó al perro sin nadie que pudiera hacerse cargo de él. Los veterinarios tuvieron que utilizar un dardo anestésico para poder recogerlo, ya que en un primer momento el animal mostraba miedo y evitaba acercarse a las personas.
Pablo Abel, responsable de la Clínica Veterinaria Friol, explica que el nombre de Carballal se eligió por ser el lugar donde fue encontrado el perro. El animal llegó con mucho miedo y necesitó un manejo especializado para poder trasladarlo con seguridad y comenzar una nueva fase de recuperación.
Diez días de cuidados antes de iniciar la adopción
Desde su llegada a la clínica, Carballal permanece acompañado por el equipo veterinario, que trabaja para garantizar su bienestar y comprobar su estado de salud. El perro está siendo desparasitado durante estos primeros días y permanecerá bajo observación antes de iniciar cualquier trámite relacionado con su adopción.
Durante un periodo de diez días se mantendrá abierta la posibilidad de que alguien reclame al animal si demuestra ser su responsable. Una vez finalizado ese plazo, el equipo comenzará a valorar su futuro, aunque la adopción dependerá de su evolución y de que su comportamiento permita encontrar una familia adecuada para sus necesidades.
Un perro que avanza poco a poco en su adaptación
La principal dificultad ahora es conseguir que Carballal gane confianza y se acostumbre progresivamente al contacto con las personas. Pablo Abel señala que se trata de un animal que necesita un proceso de socialización antes de incorporarse a un nuevo hogar de forma definitiva.
A pesar del miedo inicial, el perro ya empieza a mostrar pequeños avances en su comportamiento. Carballal comienza a dar la mano y a interactuar con los veterinarios, señales que indican una evolución positiva desde que fue recogido. El objetivo es que continúe progresando hasta estar preparado para convivir con una familia que entienda sus tiempos.
Una segunda oportunidad tras perder a su dueño
El caso de Carballal refleja la situación a la que se enfrentan muchas mascotas cuando sus propietarios fallecen o no pueden continuar cuidándolas. Los animales también sufren pérdidas y necesitan un proceso de adaptación para superar cambios bruscos en su entorno y recuperar la confianza.
Ahora, el futuro del perro pasa por encontrar una familia comprometida que pueda ofrecerle estabilidad y paciencia. El equipo veterinario busca un hogar adecuado para un animal que todavía tiene que superar sus miedos, pero que ya ha comenzado a demostrar que puede volver a confiar en las personas.