La Policía advierte de lo que nunca hay que hacer al salir de vacaciones: "No te olvides de lo importante"

Los robos en viviendas se disparan en los meses estivales. Las bandas organizadas lo saben, lo planifican y recorren zonas residenciales identificando casas vacías
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Las estadísticas no mienten. A los cacos les gusta el verano. La ausencia del hogar por vacaciones, el mayor número de horas que pasamos fuera de casa, esa manía de abrir las ventanas para que corra un poco el aire…
Sin embargo, el primer error que los agentes señalan no es el cerrojo ni la alarma ni la persiana. Es el teléfono. Más concretamente, lo que publicamos con él antes de salir por la puerta. Presumir de vacaciones en redes sociales es uno de los errores más comunes, y la Policía Nacional lo define con una imagen muy precisa: es "el equivalente digital a dejar las llaves puestas en la cerradura". Publicar en tiempo real la salida al aeropuerto, el destino, el hotel o cuántos días estarás fuera equivale a anunciar a quienes puedan estar mirando que tu casa va a estar vacía durante ese tiempo.
La recomendación de los agentes es tajante: si quieres compartir el viaje, hazlo a la vuelta, nunca durante la ausencia. Cuando volvamos, lo publicamos, pero no en el instante en que estamos fuera, porque estamos dando señales de que no estamos en nuestro domicilio.
La cerradura que parece cerrada pero no lo está
El segundo error más frecuente es más antiguo que internet: cerrar la puerta "al golpe", es decir, sin accionar todas las vueltas de la llave. Este gesto aparentemente inocente abre la puerta a una de las técnicas más habituales de los ladrones: el método del resbalón, que consiste en introducir una pieza plástica entre el marco y el pestillo para forzarlo sin dejar rastro.
La recomendación es clara: siempre que se abandone el domicilio, aunque sea solo por unos minutos, la puerta debe cerrarse accionando todas las vueltas de la llave. Lo mismo aplica a ventanas, accesos a garajes, patios y sótanos.

El hilo de silicona y los "testigos" que no ves
Las bandas organizadas que operan en verano no actúan de forma aleatoria. Antes de entrar, inspeccionan. Uno de los métodos de marcaje más detectados por la Policía Nacional es el de los "testigos": pequeños hilos de pegamento, tiras de plástico casi invisibles o marcas imperceptibles que los delincuentes colocan entre el marco y la puerta. Pasados unos días, regresan y comprueban si el testigo sigue intacto. Si lo está, saben que nadie ha entrado y que la casa está vacía.
La Policía recomienda que si algún vecino detecta estas marcas en las puertas del bloque, no las toque y llame inmediatamente al 091. La presencia de extraños merodeando por el edificio o de vehículos que llevan tiempo aparcados sin moverse también pueden ser señales que merezcan una llamada.
Recuerda que una vivienda que transmite actividad es una vivienda menos atractiva para un robo. Los expertos en seguridad señalan que simular presencia es una de las medidas más eficaces. Eso implica no bajar del todo las persianas (dejarlas a media altura da mayor sensación de normalidad), no desconectar el timbre de la vivienda (apagarlo es una señal inequívoca de ausencia), y usar temporizadores electrónicos para encender y apagar luces o aparatos a distintas horas.
Pedir a un vecino o familiar de confianza que recoja el correo y revise periódicamente la vivienda completa el cuadro. Un buzón lleno de publicidad es tan revelador como una persiana completamente bajada.
La colaboración vecinal es, según la Policía Nacional, una de las mejores herramientas de disuasión. No abrir el portal a personas desconocidas, estar atentos a ruidos extraños en viviendas colindantes vacías y avisar ante presencias sospechosas son gestos que cuestan nada y que pueden evitar un robo. El principio que recuerdan los agentes es simple: si ves algo extraño, aunque sea en la puerta de tu vecino, avisa.
Si al volver encuentras la puerta forzada
La instrucción más contraintuitiva de todas, pero la más importante: si al regresar de vacaciones detectas la puerta abierta, la cerradura manipulada o una ventana rota, bajo ningún concepto debes entrar en la vivienda ni tocar ningún objeto. La razón es preservar las posibles pruebas biológicas y huellas que puedan estar en el interior. Lo correcto es alejarse del lugar e inmediatamente llamar al 091 para que una patrulla policial asegure la escena y realice las primeras averiguaciones.
