Hospitales

Suspenden ocho años a una ginecóloga por maltrato verbal a pacientes y compañeros en Ourense: "Me importa una mierda como te llames"

Hospital de Ourense. Archivo
  • La sanción aparta a la facultativa de su puesto tras varias denuncias por trato vejatorio en el hospital ourensano

  • El expediente recoge insultos, humillaciones y conductas inapropiadas hacia pacientes y trabajadores del centro sanitario

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OurenseNi una, ni dos, ni tres: hasta 34 reclamaciones en dos años fueron interpuestas contra una ginecóloga del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO) que ahora ha sido sancionada con ocho años de suspensión de funciones por un comportamiento considerado incompatible con la práctica profesional sanitaria. La medida llega después de un procedimiento disciplinario en el que se analizaron diferentes episodios protagonizados por la facultativa, relacionados con el trato dispensado tanto a pacientes como a compañeros de trabajo.

La resolución considera acreditadas varias actuaciones de carácter ofensivo y vejatorio dentro del entorno laboral y asistencial. El caso ha generado preocupación en el ámbito sanitario ourensano al afectar a una profesional con responsabilidad directa en la atención a pacientes.

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Un expediente disciplinario por trato inadecuado

El procedimiento recoge diferentes situaciones en las que la ginecóloga habría mantenido una actitud considerada poco respetuosa hacia personas de su entorno profesional. Según la información publicada, entre los hechos analizados figuran expresiones ofensivas, descalificaciones y episodios de tensión con trabajadores del hospital. Una paciente explica como el primer día de consulta y tras presentarse, la ginecóloga le contestó: " Me importa una mierda cómo te llames". La resolución describe un trato vejatorio, irrespetuoso y desconsiderado".

La investigación interna concluyó que existieron conductas reiteradas que vulneraban las normas de respeto y convivencia profesional del servicio sanitario. La sanción busca responder a unos hechos que, según el expediente, afectaron al funcionamiento habitual del equipo y a la relación de confianza necesaria entre profesionales sanitarios y pacientes.

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El caso pone de relieve la importancia del trato humano dentro de la atención médica, donde la comunicación y la empatía forman parte esencial de la asistencia. Las instituciones sanitarias cuentan con protocolos destinados a garantizar que los usuarios reciban una atención adecuada y que los profesionales desarrollen su labor en un ambiente seguro y respetuoso.

Insultos y conflictos con pacientes y trabajadores

Entre los episodios recogidos en el expediente aparecen enfrentamientos verbales con pacientes y miembros del personal sanitario. Algunas de las expresiones atribuidas a la facultativa reflejan, según la resolución, una actitud alejada de los estándares exigibles a un profesional sanitario.

La sanción responde a un conjunto de actuaciones acumuladas y no a un único incidente aislado. El expediente habría tenido en cuenta la gravedad de las situaciones descritas y la repercusión que tuvieron en la convivencia dentro del servicio.

La decisión administrativa supone que la especialista no podrá ejercer durante el periodo establecido, una medida que se encuentra dentro de las sanciones previstas para infracciones disciplinarias graves dentro del ámbito sanitario público.

Repercusión en el hospital de Ourense

El caso ha tenido impacto en el CHUO, uno de los principales centros sanitarios de la provincia, donde trabajan numerosos profesionales de distintas especialidades. La suspensión de ocho años representa una de las medidas disciplinarias más relevantes aplicadas recientemente en el entorno sanitario ourensano.

La resolución también abre un debate sobre la necesidad de reforzar los mecanismos de prevención y detección de comportamientos inadecuados en los centros hospitalarios. La relación entre profesionales y pacientes requiere un marco basado en la confianza, el respeto y la responsabilidad.

El objetivo de este tipo de procedimientos es proteger tanto a los usuarios como al resto de trabajadores del sistema sanitario. Las administraciones sanitarias disponen de vías internas para investigar posibles incumplimientos y establecer consecuencias cuando se acreditan conductas contrarias a la normativa.

Una sanción que marca un precedente

La suspensión de la ginecóloga del CHUO durante ocho años supone una respuesta contundente ante las conductas recogidas en el expediente. La resolución refleja la importancia de mantener unos estándares éticos y profesionales elevados en la atención médica.

Los centros hospitalarios no solo deben garantizar una asistencia de calidad desde el punto de vista técnico, sino también desde la perspectiva del trato personal. Pacientes y profesionales comparten espacios donde la comunicación respetuosa resulta fundamental para el correcto funcionamiento del sistema.

El caso de Ourense vuelve a situar el comportamiento profesional y la atención al paciente como elementos esenciales dentro de la sanidad pública.