Animales

Rihana, la gatita de A Estrada que adoptó una familia tras perder una pata al engancharse en unas rejas: "Está aprendiendo a caminar"

Una gata pierde una pata tras quedar atrapada entre las rejas de un pub. Redacción Galicia
  • La pequeña de solo unos meses sufrió un grave desgarro al intentar liberarse

  • Ahora aprende a caminar de nuevo con tres patas en el seno de una familia que la adora

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Rihana tiene apenas dos meses y ya ha tenido que enfrentarse a una experiencia muy dolorosa que podría haber acabado con su vida. La pequeña gata, que al parecer vivía en la calle, quedó atrapada entre las rejas de un pub en una pequeña localidad pontevedresa y sufrió una grave lesión en una de sus patas traseras. Dos días después de pasar por quirófano, ya vuelve a caminar con sus tres extremidades, algo que “nos pone muy contentos a todos”, explica Cristina López, secretaria y voluntaria de la asociación Patiñas da Estrada.

La gata fue encontrada por una mujer que se percató de que estaba atrapada y pidió ayuda a dicha asociación. Al ver el estado de gravedad que presentaba el animal, fue trasladado de urgencia a un hospital veterinario, donde los profesionales comprobaron la gravedad de las heridas.

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“Sospechamos que intentó meterse por el medio de las rejas y se enganchó. Ella tiró para zafarse y desgarró la pata”, explica la voluntaria. La lesión era tan grave que no había posibilidad de recuperar la extremidad y los veterinarios tuvieron que amputársela.

De gata callejera a miembro de una familia

La operación se realizó hace dos días y la evolución está siendo positiva. Rihana tiene ahora por delante un proceso de adaptación para aprender a moverse de nuevo con una sola pata menos: “Estamos muy contentos con el resultado de la operación”, señala Cristina. La pequeña ya da sus primeros pasos. Todavía lo hace con cierta dificultad, como es lógico, porque está aprendiendo prácticamente desde cero a desplazarse con tres patas, pero su actitud está siendo buena: “Está contenta y es muy mimosa”, señala la voluntaria.

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Y hay otro motivo para el optimismo: Rihana no tendrá que regresar a la calle. La mujer que encontró a la gatita fue quien contactó con la asociación para pedir ayuda. La historia de Rihana no solo tiene un final feliz porque ha sido operada con éxito sino porque la hija de esta mujer ha decidido hacerse cargo personalmente de la pequeña y convertirla en un miembro más de su familia. La gatita tiene así un hogar en el que recuperarse de la operación y adaptarse a su nueva vida, rodeada de cuidados y mimos extremos.

Para Patiñas da Estrada, ese desenlace supone una gran alegría después de la preocupación inicial por la gravedad de las heridas. “Es una bebé de dos meses”, recuerda Cristina, que destaca la corta edad de Rihana y el buen estado de ánimo que mantiene pese a todo lo ocurrido.

La asociación pide ayuda para afrontar los gastos veterinarios

La atención de animales como Rihana supone un importante esfuerzo económico para la asociación. Patiñas da Estrada no cuenta con subvenciones y depende fundamentalmente de las aportaciones de sus socios y de las donaciones para poder afrontar los tratamientos veterinarios.

La operación de Rihana y los cuidados que necesite durante su recuperación se suman así a los gastos habituales de una entidad que trabaja con animales que necesitan asistencia. Pero en este caso, la recompensa ya empieza a verse. Rihana ha dejado atrás el momento más complicado, está recuperándose y comienza a descubrir cómo es su nueva vida sobre tres patas. Y, sobre todo, ya tiene una familia dispuesta a acompañarla en cada uno de sus pasos.