El propietario de A Churrasqueira ha convertido sus avisos en una tradición y ya va por su quinto cartel para intentar concienciar a la clientela
El negocio lleva 14 años en Perillo y desde 2012 ofrece comida para llevar, con el pollo a la brasa como una de sus especialidades
“Clientes de mi corazón, os ruego y os suplico que me llaméis con más antelación”. Así comienza el peculiar cartel con el que Antonio, propietario de un establecimiento de comida para llevar de Perillo, en Oleiros (A Coruña), intenta convencer a sus clientes de que no esperen hasta el último momento para hacer sus pedidos. El mensaje, escrito con cierto sentido del humor y muchas dosis de poesía, continúa con una promesa: “No os daré un abrazo”… “lo que sí os prometo es que os dejaré de dar el coñazo”.

Antonio está acostumbrado a recibir llamadas con prisas, pero hay una que se repite especialmente: “Me llaman a la una para tener la comida a las dos”. Y ese margen tan ajustado es precisamente lo que quiere evitar. El cartel establece incluso un horario para los encargos. El establecimiento solo garantiza los pedidos realizados entre las 9:00 y las 13:00 horas, aunque Antonio recomienda llamar antes: “La mejor hora es hasta las 12:00”.
“El problema no son los pedidos, de eso vamos sobrados”
A pesar de su particular aviso, el propietario de A Churrasqueira de Perillo asegura que no tiene ningún problema con la cantidad de clientes; todo lo contrario. “Llamadas las tengo siempre, el problema es la antelación”, explica. Los pedidos llegan, pero muchos lo hacen cuando el reloj ya corre en contra y eso hace que el estrés aflore.
El cartel lleva cuatro años en la entrada de su local pero, con todo, Antonio asegura que muchos de sus clientes siguen llamando "siempre encima de la hora y con prisas para comer”. El hostelero lo dice en un tono desenfadado y restándole hierro al asunto al reconocer que “la clientela siempre responde”. Por eso ha optado por recurrir al humor, pero no es la primera vez que lo hace.
Cinco carteles para recordar a los clientes que llamen antes
El actual cartel es ya el quinto que coloca para intentar concienciar a sus clientes y animarlos a que hagan sus pedidos con más margen de tiempo. Hace catorce años que decidió empezar con esta fórmula cuando abrió sus puertas en la localidad coruñesa y, desde entonces, ha ido renovando los mensajes. Este es el segundo que coloca después de la pandemia: “Hay que reinventarse de vez en cuando”, explica.
La estrategia parece funcionar, al menos como reclamo. “Le llama la atención a mucha gente”, reconoce Antonio. Y ese es, precisamente, el objetivo: que el cliente se detenga a leer el mensaje, sonría y, sobre todo, recuerde llamar un poco antes.
14 años dando de comer a Oleiros
Antonio abrió su churrasquería hace 14 años en Perillo, Oleiros. Desde 2012 ofrece comida para llevar, con el pollo a la brasa como una de sus especialidades estrella. En todo este tiempo ha conseguido una clientela habitual que mantiene el negocio con un flujo constante de pedidos. El problema, insiste, nunca ha sido conseguir clientes, “de eso vamos sobrados”, asegura.
Su batalla es otra: conseguir que esos clientes no esperen a que sea casi la hora de comer para descolgar el teléfono y "madruguen un poco", ironiza. Así que, mientras llegan nuevos pedidos, Antonio sigue confiando en su particular método de comunicación: un cartel, unas rimas y una petición muy sencilla a sus “clientes de mi corazón”: llamar con un poco más de antelación.

