Alejandro Lorenzo, regidor de O Porriño, ha oficiado ya 500 matrimonios desde que llegó a la alcaldía en 2022
Su popularidad ha traspasado las fronteras del municipio: algunas parejas viajan desde Madrid para que sea él quien las case
Hay alcaldes que inauguran obras, presiden plenos y participan en actos oficiales. Y después está Alejandro Lorenzo, el alcalde de O Porriño, en Pontevedra, que hace todo eso y, además, se ha convertido en una figura habitual en uno de los momentos más importantes para cientos de parejas: el día de su boda. Tanto, que su agenda empieza a parecerse más a la de un maestro de ceremonias que a la de un regidor.
Ya ha superado las 500 bodas oficiadas desde que asumió el bastón de mando en 2022 y, lejos de reducir el ritmo, sigue acumulando peticiones. “Se me está yendo un poco de las manos”, reconoce el propio alcalde, que este fin de semana, sin ir más lejos, tiene previstas seis ceremonias más.
Una boda tras otra, incluso fuera de Porriño
La cifra resulta todavía más llamativa si se tiene en cuenta que Lorenzo no se limita a celebrar matrimonios en el Concello. Ha casado en restaurantes, fincas privadas, palcos de orquestas y otros escenarios de lo más variopinto escogidos por las parejas a los que no duda en desplazarse siempre que puede.
Su disponibilidad se ha convertido en parte de su fama. “No hay semana en la que no tenga que casar a alguien”, explica María Díaz, jefa de prensa del Concello de O Porriño, quien asegura que la demanda llega incluso desde fuera de Galicia.
“Ha venido hasta gente de Madrid para que los case Alejandro”, cuenta. ¿El motivo? Las parejas que ya han pasado por sus ceremonias hablan de su cercanía y de la forma en la que participa en el enlace: “Es majísimo y lo hace muy bien, así que todos piden que oficie él las bodas”, añade Díaz. El fenómeno ha llegado hasta otros ayuntamientos cercanos. Lorenzo asegura que alcaldes y alcaldesas de otros municipios le han hecho llegar, entre bromas, una petición: que deje algo de trabajo para el resto de regidores.
Su récord: siete bodas en un solo día
El ritmo de trabajo no es nuevo para Lorenzo. Cuando todavía era concejal ya oficiaba numerosos matrimonios, pero reconoce que desde que llegó a la alcaldía la situación se ha disparado. Su récord resulta difícil de superar: siete bodas en 24 horas. En otra ocasión llegó a celebrar 15 matrimonios en apenas 15 días y este fin de semana, oficiará, como comentamos anteriormente, seis enlaces, que se unirán a la larga lista de parejas que han pasado por sus "manos".
Y la agenda continúa creciendo. Después de alcanzar la boda número 500, tenía ya otras siete ceremonias programadas para los siguientes 15 días. El alcalde reconoce que las parejas terminan adaptándose a sus horarios, de lo contrario no podría alcanzar estas cifras tan desorbitadas: “Adaptan el horario de las bodas a mi agenda”, explica con naturalidad.
La boda 500, una fecha “infinita”
El matrimonio número 500 tuvo como protagonistas a María y Gabriel, dos jóvenes de O Porriño que se conocieron cinco años atrás en una asociación de Torneiros.
Su elección de fecha tampoco fue casual: se dieron el “sí, quiero” el 8 de agosto, un día que María considera especial por la simbología del número. “Es el número infinito”, explicaba, asociándolo con la idea de un amor para toda la vida. Para Lorenzo, alcanzar las 500 bodas supone mucho más que sumar una cifra a su trayectoria política. “Me gusta hacer feliz a la gente”, resume, algo que no se le da nada mal, según parece.
Una boda en un hospital que no olvida
Entre todas las ceremonias que ha celebrado hay una que ocupa un lugar especial en su memoria. Fue en el hospital Povisa, donde acudió para casar a una pareja que quería cumplir el deseo de la madre del novio, que se encontraba en sus últimas horas de vida.
Para el alcalde, aquella experiencia resume por qué continúa aceptando peticiones pese a la cada vez más complicada agenda: detrás de cada boda hay una historia diferente y, en ocasiones, circunstancias que hacen que el momento sea especialmente importante para una familia.
Sin tasas para casarse en O Porriño
El éxito de las bodas en el municipio también podría tener una explicación práctica. En 2022, el Gobierno local eliminó la tasa de 100 euros que se cobraba por tramitar estos enlaces. Desde entonces, el número de expedientes matrimoniales ha ido aumentando exponencialmente, aunque cinco minutos de conversación con el regidor dejan claro que el ahorro de las tasas no es, en absoluto, el motivo del aumento de las bodas en el Concello.
Lorenzo defiende aquella decisión con una frase que también utiliza cuando habla con los novios: “No creemos que deban existir tasas por formalizar el amor”.
Y aunque su agenda matrimonial crece y crece, hay algo que el alcalde tiene claro: no puede aceptar todas las invitaciones que recibe después de las ceremonias. “Todos me invitan, pero no puedo quedarme”, bromea. El motivo es muy sencillo: asegura que no sabe acudir a una boda sin llevar un regalo y que, con semejante ritmo, "acabaría siendo mi ruina”, bromea.

