Lugo

José Ángel Santos, alcalde del concello lucense de Friol, presume de su faceta como ganadero: “El campo es mi vía de escape”

José Ángel Santos, alcalde de Friol (Lugo), es propietario de una explotación de casi 350 cabezas de ganado. CEDIDA
  • José Ángel Santos compagina su trabajo al frente del Concello de Friol con la gestión de una explotación ganadera de casi 350 animales

  • Durante algunos días ha cambiado el despacho por la cabina del tractor para preparar el maíz que alimentará al ganado durante el invierno

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Hay días en los que la agenda política puede esperar. En el municipio lucense de Friol, el maíz no. José Ángel Santos, alcalde del Concello, ha dejado durante dos jornadas el despacho de la Alcaldía para ponerse al volante de un tractor y afrontar una de las tareas más importantes del año en su explotación ganadera: el ensilado del maíz, que repite año tras año.

Y es que este edil, además de su cargo político, es propietario de una explotación, de la que sale el sueldo principal de la familia. Una doble faceta que le obliga a repartir su tiempo entre la gestión municipal y el trabajo diario de una granja con casi 350 animales entre vacas y novillas.

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Estos días, su lugar de trabajo ha estado en el campo. Durante el martes y el miércoles de la pasada semana se encargó personalmente de preparar y compactar el maíz que servirá como alimento para sus animales durante los próximos meses: “Aunque tengo empleados, en época de ensilado, tanto de maíz como de hierba, soy yo el encargado de prepararlo y compactarlo”, cuenta, a lo que añade que “a los que me conocen no les extraña nada”.

“Cuando toca ensilar, toca ensilar… y punto”

El propio alcalde quiso mostrar esta otra faceta de su día a día a través de sus redes sociales. Al ritmo de Tanxugueiras, compartió un vídeo trabajando desde el tractor y explicó que había llegado el momento de ponerse manos a la obra con el maíz.

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“Cando toca ensilar, toca ensilar… y punto”, escribió Santos, antes de reivindicar que en el campo “hay que arrimar el hombro”. En su mensaje dejó también una idea que resume su particular forma de compaginar ambas responsabilidades: “El papel puede esperar, pero el maíz no espera por nadie”.

En la publicación, el regidor defiende además la importancia de mantener el contacto directo con el trabajo del campo. “Hablar del campo está muy bien, pero de vez en cuando también hay que meterse en él”, señala. La publicación no tardó en generar comentarios entre sus seguidores. En Facebook, en concreto, uno de ellos destacaba precisamente su cercanía con la actividad agrícola y ganadera: “Nuestro alcalde es único, qué suerte tenemos los vecinos de Friol”; mientras otra usuaria resumía su doble faceta con una frase: “Alcalde de lunes a viernes, ganadero todos los días. El campo no entiende de cargos, sino de trabajo, esfuerzo y compromiso”.

El maíz no puede esperar

El ensilado es una labor que requiere precisión; el maíz debe extenderse y distribuirse correctamente antes de compactarlo para eliminar el aire y favorecer su conservación mediante la fermentación. Un proceso que permitirá disponer de alimento para el ganado durante el invierno. Por eso, Santos prefiere encargarse personalmente de esta parte del trabajo: “Es una actividad que me gusta y me sirve de desconexión”, reconoce.

Este año, además, las condiciones del campo no han acompañado: “Fue un mal año para el cultivo”, admite. La sequía y los daños provocados por el jabalí han reducido la producción, con una merma que el alcalde calcula en torno a los 8.000 kilos de cereal por hectárea, trasladaba recientemente en una cabecera local. La situación convierte el buen aprovechamiento del forraje en una cuestión especialmente importante para las explotaciones ganaderas, que necesitan garantizar reservas suficientes para los meses de invierno.

El teléfono de alcalde también sube al tractor

Aunque durante estos días haya cambiado la mesa del despacho por el asiento del tractor, Santos no ha dejado completamente de lado sus responsabilidades municipales. El teléfono móvil, de hecho, le acompaña también durante las jornadas de trabajo en el campo. La actividad municipal continúa mientras él se ocupa de la explotación y, cuando surge algún asunto que requiere su atención, responde desde allí: “Siempre contesto las llamadas”, asegura.

Para poder dedicar estas horas al ensilado, es el equipo de gobierno quien se encarga de mantener el funcionamiento habitual del Concello y Santos agradece que así sea ya que para él trabajar en la explotación es algo que le gusta y que no pretende dejar de lado mientras pueda.

Para el edil, volver al campo no supone únicamente cumplir con una obligación, también es una forma de desconectar de la presión que implica el cargo público: “Trabajar en la explotación me sirve de vía de escape, es una manera de relajarme”, explica. Entre el cuidado de los animales, la alimentación, el ordeño y las tareas agrícolas, el alcalde encuentra en la ganadería una actividad que le permite cambiar de ritmo después de la gestión municipal.

Su caso refleja además el peso que el sector primario mantiene en Friol, un municipio de cerca de 4.000 habitantes donde la actividad agroganadera es una de las principales actividades económicas, aunque no la única: “El sector primario es uno de los motores económicos de este Concello, aunque estamos ampliando el tejido empresarial”, apunta Santos. El municipio, añade, mantiene una evolución demográfica positiva y espera seguir creciendo y superar pronto los 4.000 habitantes: “Estamos en línea ascendente”.